Danza en precario

Los profesionales de la danza de la Comunitat Valenciana presentan un estudio que define el perfil del bailarín como "el de una mujer orquesta", que tiene que hacer todo tipo de trabajos para sobrevivir

La Asociación de Profesionales de la Danza de la Comunidad Valenciana (APDCV) ha presentado hoy el estudio "Danzar en precario. El sector de la danza en la Comunidad Valenciana", el primero que muestra la crítica situación de estos profesionales valencianos.

El director de este estudio sociolaboral, el sociólogo de la Universitat de Valencia Albert Moncusí, ha manifestado su esperanza de que no sea una mera presentación de datos y pueda contribuir a la mejora del sector, para lo que se incluyen propuestas recogidas entre los profesionales.

Según el presidente de la APDCV, Miguel Tornero, el objetivo es "empezar a trabajar juntos para llegar a un escenario mejor", y dejar de lado "la segmentación del sector en el que cada grupo lucha por sus propios intereses".

El estudio nació para paliar la falta de datos, pues según Miguel Tornero, los profesionales de la danza carecen de "herramientas para denunciar sus condiciones, lo que les imposibilita iniciar un diálogo con la administración o dentro del sector".

Tornero ha aprovechado la presentación del estudio en rueda de prensa para anunciar que deja la presidencia de la APDCV, "para tomar distancia, ya que es difícil ver esta situación de cerca".

La bailarina y socióloga encargada del estudio, Carolina Ponce, ha definido el perfil del bailarín como "el de una mujer orquesta", que tiene que hacer todo tipo de trabajos para sobrevivir.

Para estos profesionales la principal actividad es la enseñanza, a la que se dedican el 60% de los profesionales con un salario de menos de 600 euros al mes, aunque también tienen que soportar (en un 82% de los casos) la generalización de horas extras y ensayos no remunerados.

Carolina Ponce ha resaltado "el clima de malestar que sufre el sector de la danza, que ha de sobrevivir titánicamente" y ha expresado sus esperanzas de que en un futuro "nuestros artistas no tengan que emigrar".

Puesto que el perfil predominante en la danza es el de la mujer mayor de 33 años, Carolina Ponce ha señalado la problemática de género como una de las causas de la precariedad, pues "si fuera un colectivo masculino no tendríamos estas condiciones".

Miguel Tornero ha apuntado a la falta de regulación del sector, que diferencia la danza de otras artes escénicas y hace que sea "la más perjudicada", como ha ejemplificado Miguel Tornero al asegurar que la partida presupuestaria de las instituciones públicas esté muy por debajo de la del teatro y la música, ya que las ayudas autonómicas a la danza nunca han superado el 16%.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?