¿Se pueden predecir los terremotos?

Geólogos colocan sensores en el corazón de la falla de Alhama, causante de los terremotos de Lorca, para evaluar con mayor precisión el riesgo sísmico de la zona.

Efectos del terremoto de Lorca 2011 / Europa Press

La falla de Alhama de Murcia, causante de los terremotos que devastaron Lorca en el año 2011, ha despertado el interés de la comunidad científica a raíz de aquellos seísmos y se ha convertido en campo de pruebas para dos estudios de vanguardia que pretenden comprender su comportamiento y evaluar con mayor precisión el riesgo sísmico de la zona.

El último de esos estudios de campo comenzó ayer en la "sima del vapor", el corazón de la falla en la localidad de Alhama de Murcia, a cuyo interior está descendiendo un equipo de expertos para colocar sensores de temperatura y gases con cuyas mediciones pretenden establecer correlaciones entre la ocurrencia de los terremotos y las emisiones de gas en las cuevas.

En este caso dirige el estudio el geólogo del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) Raúl Pérez, que ayer descendió por primera vez a la falla (tiene que llegar a una profundidad de 80 metros) acompañado de un equipo de tres bomberos de la Comunidad de Madrid especializados en rescates.

La misma falla, aunque en la sección que atraviesa el subsuelo de Lorca, también es objeto de estudio desde junio por un parte de un equipo de expertos en terremotos de diversas universidades españolas, coordinados por profesores de la facultad de Geológicas de la Complutense de Madrid.

Ellos están realizando en Lorca los primeros sondeos que se practican en España en una falla activa para entender el riesgo sísmico y calcular probabilidades de nuevos seísmos.

El proyecto Intergeo, financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad, persigue comprender el "comportamiento sismogénico" de la falla de Alhama, y durante los últimos meses se han realizado perforaciones a 250 metros de profundidad cuyas muestras de roca servirán para conocer cómo se nuclearon miles de terremotos prehistóricos o "paleoterremotos" en la zona. Dirige el estudio el profesor de la Complutense José Martínez Díaz, que usará las muestras para realizar análisis y ensayos de laboratorio, estudiar la resistencia de los materiales, averiguar cómo se comporta la falla y realizar cálculos de riesgo sísmicos.

En este caso los expertos del departamento de Tectónica Activa, Paleosismicidad y Riesgos Asociados de la Complutense, prevén obtener resultados en un plazo de un año para comenzar con su divulgación en congresos y para su publicación en un plazo de dos.

El estudio del IGME que comenzó ayer en la "sima del vapor" en el casco histórico de Alhama forma parte del proyecto "Sismosima", que incluye mediciones similares en otras fallas de España, aunque ninguna tan activa como ésta, de 100 kilómetros de longitud, que atraviesa parte de la Comunidad de Murcia.