El ascensor panorámico de Cuenca tiene donde fijarse

El del puente de San Pablo no sería el primer ascensor panorámico de España. Hay otros que pueden servir de ejemplo.

Cuenca mira a otras ciudades españolas, en las que también existen ascensores panorámicos, en busca de ejemplos para el proyecto de construcción de uno similar en el puente de San Pablo. Se trata de una idea propuesta por la Junta de Comunidades dentro del Plan de Turismo y que el resto de administraciones se han comprometido a estudiar en el seno del Consorcio del Real Patronato de la ciudad.

De momento solo hay una idea: construir un ascensor panorámico junto al puente de San Pablo, una infraestructura de hierro de 1902 frente a las Casas Colgadas. El objetivo sería doble: crear un nuevo recurso turístico y facilitar la accesibilidad de vecinos y visitantes salvando un desnivel de 50 metros

El ascensor de Cartagena

Un problema parecido se encontró en Cartagena (Murcia), el estudio de arquitectura Amann-Cánovas-Maruri que diseñó el ascensor panorámico del castillo de la Concepción. “Se barajaron varias ideas”, explica el arquitecto Nicolás Maruri. “En principio se pensó en una pasarela pero finalmente se optó por el ascensor panorámico para conectar el museo histórico con los refugios de la guerra civil que se creó al pie de la colina, con la zona del castillo”. Los turistas no van a Cartagena a ver el ascensor. Seguramente prefieran las ruinas romanas, pero esta infraestructura ha servido para solventar el desnivel que antes tenían que subir andando hasta el castillo de la Concepción. “Con este recurso se ha creado un itinerario turístico nuevo”, explica Maruri. Ahora el visitante empieza aquí, donde también tiene una oficina de información turística y de venta de abonos para museos y monumentos, sube después por el ascensor y ya puede recorrer el resto de la ciudad en un paseo hacía abajo. Se han evitado las subidas”. 

El puente colgante de Portugalete

El puente de hierro de Portugalete es famoso más allá de Vizcaya y en la actualidad recibe a miles de turistas que suben o bajan por los dos ascensores panorámicos adosados al puente. Se construyeron en 1996. Diez años después la Unesco declaró el puente colgante como Patrimonio de la Humanidad. “Cuando Icomos vino a vernos se admiró del esfuerzo que se había hecho por minimizar, por aprovechar, incluso por reducir, el impacto que tenía el ascensor anterior”, explica Javier Goitia, uno de los ingenieros de aquel proyecto.

Goitia ha visitado Cuenca recientemente y ha conocido el entorno del puente de San Pablo acompañado de varios representantes de la Junta de Comunidades. “Se puede conseguir un diseño que encaje de forma soberbia”, asegura. “No le veo problema, les sugerí dos opciones: una junto a uno de los pilares y otra en la margen izquierda. Pero habrá que hacer un buen estudio de las cuencas visuales y hay que contar con las consideraciones geológicas y geotécnicas”, concluye.

Un proyecto único

Desde el Observatorio de Urbanismo de la Escuela Politécnica de Cuenca de la Universidad de Castilla-La Mancha, su directora, Carmen Mota apuesta por “un proyecto único y ambicioso porque únicas son nuestras condiciones”. Sobre el impacto esta profesora y arquitecta recuerda que “a principios del siglo XX se inauguraban, casi a la vez, el elevador de Santa Justa en Lisboa, uno e las ascensores más emblemáticos de todo el mundo, y el punte de San Pablo de Cuenca. En su momento fueron también motivo de sorpresa para propios y extraños, pero su calidad técnica los ha convertido en unas obras que enriqueces”. De momento, el Consorcio del Real Patronato ha decidido crear una comisión con técnicos municipales y de la Junta para empezar a estudiar el proyecto.

 

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