¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

VILLANUEVA DE LA SIERRA

Bicentenaria Fiesta del Árbol

Aspira a ser declarada Bien de Interés Cultural cuando alcanza su 212 edición. Otro de los proyectosen ciernes, crear una Fundación con sede en esta localidad que tenga por objetivo el árbol, su defensa y su estudio

Jóvenes plantan el primero de los 212 árboles de la fiesta /

Corría el año 1805, Napoleón Bonaparte se autocoronaba rey de Italia con la corona de hierro de Lombardía y comenzaba la conquista del Valle del Rhin, se producía el desastre de Trafalgar de la armada francohispana, pero en la pequeña población de Villanueva de la Sierra (Cáceres) daba comienzo la primera fiesta ecologista del mundo, la Fiesta del Árbol.

Este martes por la mañana los villanovenses han vuelto a celebrar su Fiesta del Árbol, el día en el que esta población de sierra, agrícola, dedicada al cultivo del olivo, reconoce y muestra su defensa por la masa arbórea en la comarca de Sierra de Gata. Una de las comarcas más castigas por el fuego el pasado verano.

Una mañana con grandes expectativas porque el alcalde entregaba a los técnicos de la Junta de Extremadura la documentación para comenzar el camino de que esta fiesta sea declarada Bien de Interés Cultural porque los árboles “son patrimonio mundial” destacaba el alcalde, Felipe Saúl Calvo.

Una fiesta sencilla en la que a toque de charanga los vecinos se han dirigido a sembrar los 5 primeros árboles de este año de los 212 que se irán sembrando hasta el 26 de febrero, fecha en la que se realizará el acto institucional y en la que se espera que vean la luz algunos de proyectos más ambiciosos de la localidad.

Uno de ellos ya se ha cumplido y es la declaración de Villanueva de la Sierra como Ciudad del Árbol. Lo aprobaba su pleno municipal y se sumaban a esta declaración la Mancomunidad de Municipios de la Sierra de Gata y la Asociación de Desarrollo Integral de la Sierra de Gata (Adisgata).

Otro de los proyectos todavía está naciendo y es el crear una Fundación con sede en esta localidad que tenga por objetivo el árbol, su defensa y su estudio. Una fundación que, según su alcalde será de “repercusión nacional y proyección internacional” hasta que “todos los pueblos del mundo sean ecologistas”.

Pocos se imaginaban en 1805 cuando el párroco del municipio, Ramón Bacas Roxo, comenzaba esta fiesta durante el martes de carnaval que le sobrevivirían los siglos, y mucho menos que Villanueva de la Sierra pudiera reivindicar la antigüedad de su fiesta como la primera del mundo ante otros aspirantes como eran la ciudad de Barcelona o el estado de Nebraska, en Estados Unidos.

Un pueblo en el que los vecinos aman y cuidan a los árboles “todo el año” y se siembran “en cualquier lugar, en los corrales, en los campos, en los montes” porque el árbol es para ellos más de un elemento decorativo o productivo “lo es todo, es aire, es sombra, es lo que somos”:

Cargando