Mónica García Prieto, el periodismo notario de la Historia

Monica Garcia Prieto Ana Alonso y Maria Iglesias. /

Cuando se cumplen 13 años de la muerte en Bagdag del periodista cordobés Julio Anguita Parrado, el Premio Internacional que lleva su nombre vuelve a reconocer el trabajo de una periodista con "dilatada y ejemplar trayectoria profesional en zonas de conflicto, compromiso con los derechos humanos, profundidad de su mirada personal y su gran talento narrativo". Así describe el jurado a Mónica García Prieto, ahora corresponsal del diario El Mundo en Thailandia, tras años de trabajo en zonas de guerra como Balcanes, Oriente Medio, Rusia, Afganistán, Irak, Líbano, Irán, o en la cobertura del conflicto israelí palestino.

García Prieto, que al igual que Julio Anguita Parrado trabajaba para El Mundo en aquel abril de 2003, recuerda cómo reservó una habitación en el Hotel Sheraton para Julio, a la que éste nunca llegó. Julio “estaba deseando salir de filas, desmovilizarse, pues andaba empotrado con el ejército norteamericano”. Aquel 7 de abril, Mónica García Prieto había intentado comunicarse con él sin éxito a través de las secretarias del diario; “quédate al tanto porque no sabemos qué está pasando con él” le dijeron, hasta que finalmente pudieron confirmarle que el regimiento con el que viajaba había sufrido un ataque en el que había perdido la vida. Al día siguiente, los acontecimientos se precipitaron, “se notaba que el desenlace era próximo, las defensas del régimen de Hussein se estaban derrumbando” y aumentaron los bombardeos del ejército americano. “Lo que nadie se iba a imaginar es esta sucesión de eventos tan trágicos que tuvo lugar”. Fue entonces cuando se produjo el disparo contra el Hotel Palestina que acabó con la vida de José Couso, cámara de Telecinco y otro periodista más.

Defensora del periodismo al que llegó por su interés por la Antropología y por ver “cómo se comporta el ser humano en situaciones de presión absoluta” y su pasión por la Historia de la que se siente en parte notaria, asegura que la guerra le ha dado “un conocimiento del ser humano bastante interesante” y reconoce que “te arrebata mucho” hasta el punto de entender que “es muy difícil lidiar con lo que te quita”. La guerra le ha quitado a Mónica García Prieto su primer marido, el periodista Julio Fuentes, que murió siendo corresponsal de El Mundo en Kabul; su actual pareja, el fotoperiodista Javier Espinosa, permaneció secuestrado en Siria durante 194 días.

El conflicto, dice García Prieto, “saca lo peor y lo mejor del ser humano”. Y valora “el cariño que puedes expresar hacia gente que no conoces”. “La solidaridad que se genera entre vecinos encierra cierta belleza”. La periodista recoge en Córdoba el IX Premio Internacional de Periodismo Julio Anguita Parrado, organizado por el Sindicato de Periodistas de Andalucía, el Ayuntamiento de Córdoba, la Universidad de Córdoba y la Junta de Andalucía.

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