¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

el pensador de xavi sidro

De Mestalla a Europa

Acabó la Liga para el Villarreal y lo hizo de la mejor forma posible, ganando en Mestalla y sellando la quinta posición que volverá a meter al equipo en Europa una temporada más, y ya van catorce de dieciocho, una cifra a tener en cuenta y que dice muy a las claras que las cosas en Vila-real no salen por casualidad.

Fue una tarde plácida la del pasado domingo en la capital del Túria. Demasiado diría yo. Ni en los mejores sueños del más esperanzado aficionado amarillo aparecía el gol de Soldado en el primer minuto y los dos goles de Torres en la fiesta del Calderón en apenas un cuarto de hora. Sin casi bajarse del autobús el submarino lo tenía todo hecho, y solo le restaba dejar pasar los minutos para ir reservando billete para Europa, algo que sabe mucho mejor cuando ves que tu rival, tu vecino, tu mecenas durante años, tu hermano mayor, ese que en más de una ocasión te ha observado con lástima, el que jamás pensó que crecerías tanto como para mirarlo por encima del hombro, empieza a asimilar como algo normal ver desde abajo a un Villarreal, el del poble, que sin ir más lejos este año le ha sacado la friolera de 21 puntos, que se dicen pronto, en la clasificación al de la capital. El Villarreal ganó en Mestalla, sí, y lo hizo con seguridad y convicción, demostrando que, al menos a día de hoy, es el mejor equipo de la Comunidad con diferencia, pese a que les cueste asimilarlo en el ‘cap i casal’. De Mestalla a Europa, por segunda vez consecutiva. Algunos le van tomando el gustillo cuando no hace tanto el viaje era a segunda división.

Lo celebraron los jugadores en el vestuario el domingo y repitieron ayer en el restaurante Entrelineas de La Cerámica. Merecida celebración ¿Todos? Todos no. Un argentino, que la temporada pasada ya debió estar fuera del equipo pero que por extrañas circunstancias se quedó, pilló el primer vuelo que pudo para Milán, como quien huye de un infierno, para enrolarse en el equipo italiano mientras sus compañeros celebraban el éxito de este campeonato. Cuanto menos sorprendente o no, la decisión de un jugador, que estuvo en el ajo de la salida de Marcelino, que en su día prefirió los Juegos olímpicos con su selección a la previa de Champion con el Villarreal y que sospechosamente no ha jugado los dos últimos partidos de Liga por una supuesta lesión de la que no ha aparecido rastro alguno en el control médico italiano. No suelo mal pensar, pero todo esto me da mala espina. Aún así desde aquí le deseo lo mejor, que contribuya de nuevo a hacer grande al Milán como lo ha hecho con el Villarreal. Por lo demás ‘Bon vent i barca nova’.

Los que se van, escopeteados, por los que se quedan o lo quieren hacer. Chapó por ellos. Es el caso de Escribá, quien reconozco me ha generado dudas durante la temporada, pero me ha convencido en los últimos meses de competición, o el caso de Andrés Fernández, quien como fruta madura ha ido mejorando con el paso de los meses hasta hacerme callar la boca. Vaya final de temporada se ha marcado el murciano quien como Escribá ha logrado cambiar mi padecer. Atento, cercano, agradecido y educado. Como Escribá, un buen fichaje de los que se agradecen en el club.

Cargando