SER SALUDABLE

¿La vitamina C cura el resfriado?

Averiguamos qué dice la ciencia

Librarnos de un catarro, recuperarnos o aliviar sus síntomas son los objetivos por los que muchos toman vitamina C. La creencia de que ayuda a combatir los resfriados se ha popularizado desde hace décadas. Pero, ¿cuánto tiene de mito y de realidad? José Miguel Mulet, profesor de la UPV (Universidad Politécnica de Valencia), bioquímico y autor del libro Comer sin miedo, nos ayuda a responder a la pregunta.

¿Dónde se puede encontrar (además de en los suplementos alimenticios)?

Sobre todo en el pimiento. De hecho, ahí se aisló por primera vez, pero salvo que te lo comas crudo, no lo asimilas porque la vitamina C no resiste el calor. Por eso, mejor las frutas, que se comen crudas, como los cítricos, las fresas, el kiwi o la papaya.

 El bioquímico Linus Pauling, ganador del Premio Nobel de Química en 1954, intentó demostrar las bondades que tenía la vitamina C sobre la salud. ¿Es cierto que previene o cura catarros?

Pues no. Linus Pauling ganó dos premios Nobel (uno de Química y otro de la Paz) pero nunca demostró todo lo que dijo sobre la vitamina C. De hecho, hoy sabemos que consumir cantidades elevadas de vitamina C a largo plazo puede producir algunos problemas, como piedras en el riñón, y en cantidades elevadas, en vez de antioxidante pasa a ser oxidante.

 Entonces, ¿el ácido ascórbico actuaría como antioxidante?

 La vitamina C, como cualquier otra, es esencial. Eso quiere decir que si no la ingieres por dieta puedes tener problemas de salud. El más conocido, el temible escorbuto. Entre los efectos de la carencia de vitamina C están la aparición de lesiones internas, la caída de dientes y el sangrado de encías. Eso es debido a que esta vitamina es necesaria para la maduración del colágeno, que es el que hace de soporte en los tejidos.

 También se usa mucho en cosméticos...

 La vitamina C es un conservante. De hecho, en los alimentos aparece como E-300. Eso ya lo hace útil para un cosmético. Que tenga efecto sobre la piel es más cuestionable, entre otras cosas porque donde es efectiva es en el interior, y tú lo aplicas por fuera, y atravesar la piel es complicado.

 ¿Que propiedades demostradas tiene?

 Es un antioxidante, ayuda a la absorción del hierro, es cofactor de enzimas como las ascorbato peroxidasas, que eliminan moléculas oxidantes, es necesaria para la maduración de ciertas proteínas.

 Las dosis altas se han estudiado como un tratamiento para pacientes con cáncer desde la década de 1970. ¿Interviene favorablemente en la cura de esta enfermedad?

 No. Los últimos estudios indican que un exceso de antioxidantes en un tratamiento de cáncer puede ser antiproducente, ya que parte de la respuesta del organismo consite en oxidar a las células cancerosas.

 Sara Tabares, directora de Performa Entrenadores

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