¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

El mundo rural olvidado cobra vida en el paisaje ilustrado de Valdemeca

Es uno de los más recientes recursos turísticos de la provincia, un recorrido sencillo que proponemos en la excursión semanal de ‘Hoy por Hoy Cuenca’

Escena 'El encuentro' del paisaje ilustrado de Valdemeca. /

La primera figura que nos encontramos en el paseo de 'El paisaje ilustrado' de Valdemeca se llama 'Jugador de bolos'. Un hombre joven con camisa blanca, pantalón con cinturón y abarcas acaba de lanzar la bola y sus brazos aún se mantienen en esa posición exacta del momento en el que la esfera de madera acaba de emprender el viaje por el aire, desde los dedos del jugador, en busca de la pista de tierra donde tendrá el objetivo de derribar los bolos.

A pesar de que la escena está congelada, la escultura conserva el movimiento porque la figura del hombre aparece frente a una segunda plancha de metal que, en el fondo, mantiene la silueta previa al momento descrito, es decir, cuando el joven alza el brazo hacia la parte de atrás de su cuerpo, con la bola en la mano, para tomar impulso en el lanzamiento. Más allá de la escena queda el paisaje, el cerro del fondo, la tierra de este pueblo serrano donde el viento sopla y las heladas congelan la vida en las madrugadas invernales a más de 1.300 metros de altitud.

Este es el escenario al que nos lleva en la excursión semanal de ‘Hoy por Hoy Cuenca’, Fernando Carreras, nuestro guía de EcoExperience por los parajes naturales de la provincia.

Espacio 'Nos vamos de excursión' en Hoy por Hoy Cuenca. / Paco Auñón

Valdemeca

Valdemeca un pueblo de unos cien habitantes medio escondido entre los pliegues de las montañas de la Serranía. Podemos llegar desde la carretera de Huélamo a Tragacete, o desde la Laguna del Marquesado. En su casco urbano destaca la arquitectura popular de la Sierra y la pequeña iglesia de la Asunción donde se conserva una bella pila bautismal del siglo XI de influencia visigótica y mozárabe.

En sus calles preguntamos a sus vecinos por el parque de las figuras conocido como 'El paisaje ilustrado' y, a pesar de que son pocos los que nos encontramos en el pueblo, todos nos hablan con entusiasmo del lugar. “Viene mucha gente a verlo y aún tienen que venir más”, nos cuenta Andrea. Ella nos da ya las primeras pistas de lo que vamos a ver, sobre todo se detiene en los juegos populares representados: “Entonces no había muchas más opciones y se jugaba a con cualquier cosa, con una piedra, con un palo, a la calva, a brincar la mula, al tentetieso... Y también están las labores del campo como sacar la cal, la siega o ablentar y lo que la mujer ayudaba en las labores yendo con la mula a por hojas de coles para los gorrinos, o los niños porque entonces trabajaba todo el mundo”, recuerda. “Desde chiquitillos ya nos aplicaban. Está todo muy bien hecho y el artista tiene unas manos maravillosas”.

El artista

El artista se llama Luis Zafrilla y es de Valdemeca. Aunque residente en Barcelona, el pintor ha querido dejar su obra en el pueblo que le vio nacer y al que se escapa en menos ocasiones de las que le gustaría. “Es un homenaje a la cultura rural que es la gran sacrificada por la modernidad. Los que somos de los pueblos somos hijos de una cultura muerta. Con esta idea quería dejar una referencia de lo que fue la cultura de la tierra”. Así explica el artista su creación.

Para conseguir su objetivo Zafrilla no ha recurrido a una instalación convencional como podría ser un museo etnográfico de los muchos que también contribuyen a recordar la cultura rural en otros pueblos de la provincia y ha optado por sacar el arte a la calle, al campo, y ubicar las escenas de en su propio escenario. “La idea era hacer una obra abierta, pública y gratuita totalmente ligada al sitio donde se instalaba con el material más asequible y al que se le podía sacar mejor partido”. Las figuras están realizadas en acero corten realizado con una composición química que hace que su oxidación tenga unas características particulares que protegen la pieza realizada con este material frente a la corrosión atmosférica sin perder prácticamente sus características mecánicas.

El recorrido

En el recorrido encontramos escenas sencillas como 'Las Abuelas' cuyas siluetas verticales sin cara nos permiten ponernos detrás, acoplar nuestros rostros a los suyos y fotografiarnos cual viejecitas con refajo, toquilla y pañuelo en la cabeza. Otras escenas incluyen varios personajes como 'Rulando yeso', con dos trabajadores con mula en la que se han incorporado el antiguo rulo de piedra y el hornillo en el que se hacía la cal. De camino al parque nos encontramos 'A San Roque', la procesión del patrón del Valdemeca con la imagen en andas. Los juegos populares e infantiles se recogen en el merendero, un espacio de sombras y fuentes en que vemos a niños y mayores jugando al 'Tabajasapos', 'La Estornija', el 'Estiragarrote', 'El Tieso', 'Arrancacepas' o 'La Péndola'.

El recorrido continúa con escenas campestres. Nos encontramos a dos vecinos que, bajo la nevada, regresan al pueblo con la mula y 'El Serón de Coles'. Un poco más adelante unos cabritillos comen hojas de un arbusto junto al camino, mientras dos jóvenes pasean en bicicleta, unos hombres trabajan haciendo 'La Paer' y un campesino va 'A Cavar'. Cerca de las casas está 'El Encuentro' de dos mujeres que se paran a hablar mientras llevan sobre sus cabezas la cesta con la que vienen del huerto o el hatillo de la ropa para lavar en el río.

Y nos queda la escena final, 'Tarde de Toros', con varias decenas de personajes, la más grande, en la que los jóvenes de Valdemeca se suben a las barreras de la plaza hechas con vigas de madera mientras las mujeres ven los toros desde sus asientos. Tres hombres de pie charlan mientras fuman. Dos niñas juegan y dos niños corren con sus sillas para llegar a la tarde de toros. En los rostros de estos personajes descubrimos los gestos de las propias gentes de Valdemeca. “La idea era ligar la obra lo más posible al sitio”, nos dice el artista. “Se recurrió a familiares, a vecinos, a la gente del pueblo que se brindó a colaborar en este proyecto. Ahora esto es lo que más gusta, el juego es ir a ver a quién se conoce”.

De vuelta al pueblo hablamos con Tere, también vecina de Valdemeca que reconoce la novedad que supone 'El paisaje ilustrado': “Aquí no teníamos nada para ver y ahora tenemos esto. A la gente gusta, le recuerda a su niñez y su juventud”.

Cargando