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Así fue la inauguración de las primeras viviendas de Abetxuko en 1959

Recordamos los trabajos de urbanización del barrio y la construcción e inauguración de sus primeras viviendas

ASISTENTES A LA ENTREGA DE LLAVES DE ABETXUKO. 1959 /

Vitoria-Gasteiz tenía en 1940 una población de 49.752 habitantes. Diez años después, la cifra había experimentando una leve subida hasta los 52.206, lo que representaba un crecimiento del 4,93 % en ese espacio de tiempo.

En 1960 la población era de 73.701 habitantes, con un ascenso del 41,17 %, respecto a 1950. Diez años después en 1970, la cifra de ciudadanos de hecho ascendía a 136.873, con un aumento del 85,71 %, en esa década. En veinte años la cifra casi se había triplicado.

Este fenómeno de crecimiento vino propiciado por la fuerte industrialización de la ciudad, que pasó de tener un centenar de industrias a mediados de los años 50, a cerca de seiscientas veinte años después.

La necesidad de contar con la mano de obra necesaria, sobre todo para la industria y la construcción, supuso que hubiera una fuerte inmigración, proveniente principalmente de otras regiones del Estado, como Castilla, Extremadura, Andaluc,ia, etc., y también que en nuestro territorio la gente joven que vivía en los pueblos, “desertara” del agro y aprovechara la oportunidad del “boom” industrial, para buscar su futuro en la capital.

Ante este horizonte de crecimiento acelerado, debía solucionarse desde la administración el problema de falta de viviendas; era necesario construir los suficientes pisos para todos los operarios y sus familias, de la forma mas rápida posible.

ABETXUKO

ABETXUKO, PLAN DE ORDENACIÓN /

Desde el Ayuntamiento se planificaron varios polígonos de viviendas, siendo uno de los primeros en ejecutarse el del poblado de Abetxuko, donde hasta finales de los años cincuenta había un pueblo con ese nombre con apenas treinta habitantes. La iniciativa municipal, en este caso, contó con la cooperación de la constructora Virgen Blanca, institución creada por la Caja de Ahorros Municipal de Vitoria.

Los técnicos municipales diseñaron un poblado con viviendas unifamiliares adosadas, a las que se dotaba de un pequeño terreno en la parte posterior de las mismas, que podía emplearse como huerta.

ABETXUKO. OBRAS /

La construcción de las viviendas y la urbanización de las calles comenzó en 1957 y el 1 de Mayo de 1959 se inauguraron las primeras 237 casas terminadas; quedaron para una fase posterior otras 171. Este estreno de la primera fase se llevó a cabo sin estar todos los viales finiquitados; se construían los edificios al mismo tiempo que las calles e incluso antes aquellos que éstas. Había urgencia por entregar a los propietarios las primeras viviendas para que tuvieran un hogar digno.

INAUGURACIÓN

Para la inauguración de esa primera fase en Abetxuko, se preparó un acto en la plaza situada entre la calle Venta de la Caña y la entonces carretera que se dirigía a Bilbao, concretamente en el espacio situado al este del actual Asador Ekume.

Desde un estrado dispuesto al efecto, varias de las autoridades presentes dirigieron sendos discursos a los allí congregados. Todos ellos ostentaban el cargo nombrados por el Régimen.

Allí estaban, entre otros, el alcalde Luis Ibarra Landete, el gobernador civil Antonio Rueda, el delegado del sindicato vertical Rafael de los Heros y el Vicepresidente de la Diputación José María Pobes.

Representantes de otros dos estamentos acudieron como invitados: el general gobernador militar Celestino Ruiz y el obispo Francisco Peralta Ballabriga.

Hubo numeroso público en el acto, ya que los adjudicatarios de las viviendas - que estaban acompañados de sus familiares y amigos - recibían en esa ceremonia las llaves de sus casas y el correspondiente tÍtulo de propiedad. Estaban ansiosos por ocupar de una vez la vivienda que les había correspondido.

Era el Día del Trabajo y todo el mundo sabe que en aquel momento existía un solo partido y un solo sindicato impuestos por Franco tras la guerra civil (1936-1939). El gobernador civil en su disertación - dada la gran concurrencia - aprovechó para hacer referencia a la época de la República y compararla con el tiempo que se vivía entonces con estas palabras: “se celebra este 1Primero de Mayo, de forma diferente a aquellos Primeros de Mayo de otros tiempos. Aquellos llevaban el símbolo del odio y de la destrucción; los nuestros, el carácter del amor y de la construcción. Entonces sabíamos que un Primero de Mayo era día de hostilidad, de discordia, caras amargas y exaltación de la lucha entre hermanos.”

Las autoridades y público recorrieron las calles del poblado con el Obispo al frente, que iba bendiciendo las nuevas viviendas y vías; el cortejo de autoridades visitaba posteriormente algunos de los centros que darían servicio al barrio: la cooperativa de consumo, donde los nuevos pobladores podrían realizar sus compras a precio mas módico que en el mercado, el dispensario médico y la guardería para los niños que sería atendida por las monjas Hijas de María Inmaculada.

DOCUMENTOS GRÁFICOS

La Fundación Sancho El Sabio tiene una excelente colección de fotografías en las que se reflejan diversos aspectos del nuevo Abetxuko: el plano del diseño de esta nueva “ciudad”, la marcha de las obras, el acto de inauguración con el público asistente, la entrega de las llaves y títulos, la bendición del obispo por las calles y la cooperativa de consumo. Con esas fotos hemos hecho un montaje para ofrecérselas en un vídeo, que va al final de este artículo.

Varios de los actuales vecinos de Abetxuko, que estuvieron presentes en aquellos actos, podrán verse en estas fotografías cuando eran niños o muy jóvenes. Así mismo podrán localizar a algún familiar que haya fallecido en el transcurso de estos casi sesenta años desde la toma de posesión de las viviendas.

En una de las imágenes de la entrega de las llaves, hemos localizado la presencia de un conocidísimo fotógrafo vitoriano, Wenceslao Calixto Carbajo “Wences”, profesional ya jubilado que allí estaba realizando el reportaje gráfico del acontecimiento con 26 años, y al cual seguimos viendo con frecuencia paseando por las calles vitorianas con un saludable aspecto a sus 84 años.

 

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