Últimas noticias Hemeroteca

Escuelas de cocina: quiero ser como Julia Child

Entre los buenos propósitos del año, está el de aprender: idiomas, bailes y a cocinar. En Madrid cada vez abundan las escuelas de cocina, un hobby que relaja, nos enseña a comer bien, cultura, economía y son unos cursos, además, en los que socializamos al coincidir con personas con nuestras mismas inquietudes

Cada vez son más las personas que deciden apuntarse a una escuela de cocina /

El cine vuelve a ser el punto de partida de esta sección. Hablar de clases de cocina nos lleva a pensar en una película del 2009: Julie y Julia.

En Radio Madrid no aspiramos a convertirnos en Julia Child, el personaje que interpretaba Meryl Streep, pero sí a seguir en cierta manera sus pasos. Una mujer a la que le gustaba comer y que poco a poco, y con no pocas clases en escuelas culinarias, consiguió convertirse en chef, escritora, y presentadora de éxito en su país.

Al calor de algunos programas televisivos, la afición y el gusto por la cocina, y su aprendizaje ha ido aumentando en nuestro país. Son cada vez más las escuelas culinarias que han ido surgiendo en Madrid.

Madrid y sus escuelas culinarias

Las escuelas se han multiplicado y diversificado. Escuelas, algunas, destinadas al turismo internacional, también al nacional, a reuniones de ‘ejecutivos’ y empresas, a presentación de marcas y celebraciones de lo más variopintas.

Entre esas escuelas pioneras que se instalaron en Madrid está Alambique, en la Plaza de la Encarnación. Corría el año 1978 cuando Clara María, su creadora, decidió abrir este centro. Su relevo lo ha tomado María Llamas.

Y si Alambique representa una escuela con solera en la capital también hay otras que, aunque se han implantado más recientemente, han ido ganando peso y fuerza. Es el caso de Kitchen Club, que se encuentra en la calle General Pardiñas, 103 y en la calle la Ballesta. Una escuela que cuenta con chefs punteros.

Chefs como Carlos Pascal, alguien que tiene algo más que ver con Julia Child de lo que nos pensamos ya que de profesión arquitecto, este chileno radicado en Madrid, consiguió transformar su hobby en negocio.  El Kitchen Club es un espacio en el que, además de aprender, está pensado para reunirse alrededor de la cocina y de la comida.

Una propuesta más, la Food Romance Company. Detrás de ella está Melanie Dye que, al igual que Carlos Pasca,l dejó su trabajo, en su caso el marketing para dedicarse de lleno a la cocina. En su caso la repostería. Se formó en Le Cordon Bleu y desde hace un año dirige su propia escuela de cocina a la que ha puesto un nombre que recuerda ese amor incondicional: Food Romance Compnay. Para San Valentín nos propone un curso para dos. Unos cursos con precios razonables: 25 euros los niños; 50 los adultos; 110 los de larga duración.

Y para finalizar una escuela más. Soy Chef: escuela de cocina en el mercado de Torrijos, en la calle General Díaz Porlier, 8. Cenas a ciegas en la escuela de cocina, con monólogo. Organizan cursos para turistas también y rutas.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?