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TORREJÓN DE ARDOZ

Doscientos trabajadores a la calle

Castellón Automotive presentará un ERE para el cierre de la fábrica de Torrejón de Ardoz tras la cancelación unilateral de un contrato por dos años que tenía firmado con la multinacional estadounidense Ford La cancelación del contrato coincide con el cambio en la presidencia de Estados Unidos y la política de protección de la fabricación propia en territorio nacional impulsada por Donald Trump

Acceso a las instalaciones de Castellón Automotive en Torrejón de Ardoz /

Más de doscientos trabajadores podrían quedarse sin empleo en Torrejón de Ardoz, antes del verano, por el cierre de las instalaciones de Castellón Automotive (C/ Hierro, 1). La empresa lleva veinte años trabajando para la multinacional de automóviles Ford fabricando juntas y columnas de dirección para el mercado americano. A finales del año pasado, la compañía estadounidense anunció, por sorpresa, la cancelación unilateral del contrato que tiene firmado, aún, con la fábrica torrejonera para los próximos dos años dejando a la empresa española en un callejón sin salida.

Según explica el presidente del Comité de Empresa, José Luis Torres, a mediados de enero, la dirección de Castellón Automotive anunció a la plantilla que, si Ford no cambiaba de opinión, presentaría en breve un expediente de regulación de empleo para extinguir los contratos y cerrar la fábrica, previsiblemente, el próximo mes de mayo. "Todavía no nos han presentado el ERE. Dicen que están esperando la respuesta de Ford a una serie de peticiones que han realizado", explica Torres. Sin embargo, la perspectiva es muy mala. "Estamos movilizándonos. Ya hemos recibido una respuesta de Ford en la que nos dicen que tienen derecho a tomar esa decisión y nos derivan a nuestra dirección".

La ruptura comercial de Ford con Castellón Automotive "se debe, seguramente, a una pésima gestión", según el Comité de Empresa pero ha llegado por sorpresa. "El año pasado se llegó a un acuerdo con un inversor para hacerse cargo de la fábrica. Un acuerdo al que Ford dio el visto bueno. Creemos que, mientras tanto, han buscado otro proveedor y se han aprovechado de nosotros". Al cancelarse el contrato principal "la situación cambia completamente y nos deja en desamparo para atraer a otros inversores".

La sombra de Donald Trump

La reciente llegada a la presidencia del gobierno de Estados Unidos del republicano Donald Trump y su política encaminada a que la producción de las empresas estadounidenses permanezca en territorio nacional podría haber influido en la decisión de Ford. "Llevamos más de veinte años trabajando para Ford y jamás han tomado una decisión así", explica José Luis Torres. "Nuestro contrato estrella es de la Ford Transit, y tenemos otros en curso para Estados Unidos. Esta empresa todo lo que fabrica es para exportación internacional y la mayoría va allí". No se puede demostrar la influencia de la nueva política del gobierno estadounidense, "lo que está claro es que la carta justamente ha llegado en diciembre. Puede haber muchas hipótesis que dicen que esto se gestó antes".

La negativa, ya expresada por Ford, a rectificar esta decisión "nos ha dejado con una perspectiva muy crítica porque, prácticamente, estamos en la calle. No tenemos capacidad de reacción". Desde el Comité de Empresa destacan las dificultades de recolocación de una plantilla de 207 trabajadores, de los cuales el 70% tiene más de 45 años. El cierre de la fábrica de Castellón Automotive podría suponer un impacto adicional sobre un centenar de puestos indirectos.

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