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EN DIRECTOToda la información del doble atentado en Cataluña, minuto a minuto

Desempleo, desigualdad, desesperanza, desestabilización...¡Cuánta desazón!

La reflexión de Rosa Arranz, presidente de ISMUR Castilla y León, la Iniciativa de Mujeres Rurales

Cinco años han pasado ya desde aquel fatídico febrero de 2012 (¿qué habrá hecho el pobre febrero para merecer este calificativo?). Cinco años desde el 'decretazo' de la Reforma laboral que nos vendieron cual charlatanes de feria, como la solución a todos los problemas de nuestra querida patria, con su contenido dentro, claro, los españolitos y españolitas de a pie, pero también con esas grandes empresas y corporaciones a quienes este cuento les “encantó” ¿cómo no? Sin embargo, el cuento no tenía ni un principio, ni el desarrollo, ni el final feliz.

Cada dos por tres tenemos datos, informes, estadísticas de organizaciones, colectivos, sindicatos que van arrojando tristísimas noticias sobre los verdaderos dramas sociales y laborales que padecen esas personas señaladas por el 'decretazo' en mezquina y cruel connivencia con los poderosos que nada han perdido en estos años, sino más bien al contrario.

Desde los pueblos el panorama es desalentador. La perspectiva de futuro para los jóvenes, sean chicos o chicas, no pinta nada bien y por lo tanto tampoco para la sociedad rural en su conjunto, que languidece día a día en un goteo constante de caída en los padrones municipales. Pequeñas o medianas empresas que han ido despidiendo trabajadores o han llegado al cierre. Agricultores y agricultoras que se jubilan sin legar el trabajo en las tierras o ganado a sus hijos e hijas que partieron primero para estudiar y luego buscando oportunidades laborales más halagüeñas que las del pueblo.

El desarraigo, la desilusión y el 'decretazo' han hecho estragos difíciles de enmendar, imposibles diría yo, al menos para muchos de nuestros pueblos y comarcas de Castilla y León.

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