¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

al cierre

Superfeijóo

Ningún mueble dice tanto como una estantería. Posee un discurso propio. Sobre una mesa uno lanza las llaves, deja un cenicero sucio, la bandeja después de comer para echarse una siesta; pero sobre la estantería, solo se deposita lo que desea exhibirse y eso nos delata. El cubo de la basura, como su antónimo perfecto, es el único que posee igual poder descriptivo, por eso los detectives de las películas siempre buscan ahí.

Cuando Feijoo presentó esta semana el libro de sus discursos en el Parlamento no pude evitar preguntarme qué les diría a mis invitados su presencia en mi estantería. Todos los presidentes han tenido el suyo, lo que no sé es si, además de libro, han tenido lectores. Sin embargo, por paradójico que parezca, esta entrega de Feijoo está destinada a apuntalar la cultura de masas.

Porque ser hoy un líder del PP y ver que el vicesecretario general reconoce que los pactos son para hacer lentejas, que tu exministro creyó importante financiar con dinero público un autobús que dijera que los niños tienen pene y que los detectives de la policía patriótica creaban la basura, todo en la misma semana. Que todo esto ocurra sin que nadie diga una palabra, pero tú saques un libro de discursos es algo más que una metáforasobre todas las realidades paralelas que pueden vivir en el PP, es algo más que atrevimiento, es un superpoder. Caminar junto al peligro sintiendo que no puede herirte.

Como en toda saga de superhéroes actual habrá una secuela, ya se prepara el libro con los discursos de la segunda legislatura. Y por eso no sabré si ponerlo junto al discurso del Nobel de Faulkner o junto a la trilogía de Spiderman.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?