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Sin ellos, el espectáculo no es posible

Los voluntarios, la parte más anónima e imprescindible de los Campeonatos de Snowboard y Freestyle

Voluntarios de Sierra Nevada visitan el Ayuntamiento de Granada,. /

La parte más anónima e imprescindible de los Mundiales de Snowboard y Freestyle Sierra Nevada 2017, que concluirán el próximo domingo en la estación granadina, está formada por cuatrocientos voluntarios que dedican su tiempo de forma altruista para que todo salga a la bien durante la competición.

Podría pensarse que, por las fechas o el lugar en que se disputa, la organización de los Mundiales tuvo problemas para alcanzar el cupo del voluntariado necesario para un acontecimiento deportivo de tal envergadura, pero nada más lejos de la realidad, ya que se recibieron más de mil solicitudes para optar a las cuatrocientas plazas requeridas.

Fue necesario un preciso proceso de selección para elegir, unas pruebas en las que aspectos como el dominio de idiomas, la habilidad con los esquís o la presencia en otros eventos recientes, como la Universiada de Invierno que acogió Granada en 2015, fueron claves para ser escogidos y para determinar el área de destino de cada voluntario dentro de los campeonatos.

Se puede afirmar, sin temor a errar, que los voluntarios hacen de todo y están en todos sitios durante las casi dos semanas que duran unos Mundiales que este jueves entran ya en su recta final.

Los que tienen un mayor conocimiento del mundo de la nieve y de sus especialidades deportivas se encuentran en las pistas, en contacto directo con los escenarios donde los más de setecientos deportistas participantes de medio centenar de países se juegan las medallas.

Su labor principal consiste en colaborar con los técnicos de Sierra Nevada y de la Federación Internacional de Esquí (FIS) para que las pistas estén acondicionadas perfectamente, haya una rápida respuesta en caso de que se produzca algún incidente y los deportistas sepan perfectamente qué hacer y dónde dirigirse antes y después de competir.

La otra parte de los voluntarios está distribuida por diferentes lugares y sus misiones son muy variadas: en el centro Internacional de Prensa muchos se dedican a temas de acreditaciones, organización de ruedas de prensa o forman parte directamente del gabinete de comunicación de los Mundiales.

Otros están en contacto directo con los comisarios o las delegaciones de los países participantes para que nada les falte; los hay que su lugar de 'trabajo' son los comedores instalados por la organización o las distintas zonas donde se realizan actividades paralelas...

Igual que no había requisitos para ser voluntario, aunque diferentes capacidades ayudaban a formar parte del casi tercio de elegidos de entre los aspirantes, tampoco hay edad para serlo, por lo que entre los cuatro centenares de ayudantes se encuentran desde veinteañeros hasta personas que les triplican la edad.

Para muchos es su primera experiencia de estas características aunque otros, incluso, ya desempeñaron esta misma labor en los Campeonatos del Mundo de Esquí que acogió Sierra Nevada en 1996, hace ya más de dos décadas.

Pese a que desarrollan su actividad de forma altruista, el día del voluntario tiene tantas horas o más que el de cualquier otro participante en este evento deportivo, ya que todas las jornadas la mayoría de ellos tienen que llegar desde Granada y regresar a la ciudad en los autobuses de la organización.

Su anónima e imprescindible labor, como los Mundiales, está llegando al fin, ya que la competición entra en su recta final tal y como empezó, con una bonanza climatológica que sólo se rompió a primeros de esta semana y que está ayudando a que los Campeonatos estén siendo un éxito y Sierra Nevada se muestre al mundo en su máximo esplendor.

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