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El arco iris brota de la chorrera del Molino de Tragacete, cerca del nacimiento del Júcar

Es uno de los parajes más bellos de toda la Serranía de Cuenca. A escasos kilómetros de Tragacete, camino del nacimiento del Júcar, descubrimos una cascada que tiene agua durante todo el año

Cascada del Molino en Tragacete (Cuenca). /

A la cascada del Molino de la Chorrera de Tragacete se llega por un paseo botánico de reciente creación, entre vegetación típica de ribera y junto a un río, el Júcar, que baja por aquí rápido y limpio, a escasos doce kilómetros de su nacimiento. Esta es la excursión que nos ha propuesto esta semana en ‘Hoy por Hoy Cuenca’ nuestro guía Fernando Carreras de EcoExperience.

'Nos vamos de excursión' en Hoy por Hoy Cuenca. / Paco Auñón

Tras la adecuación de nuevos senderos y de un paseo botánico por parte del Ayuntamiento de Tragacete, este paraje natural es más visitado y más conocido. Esta cascada del Molino, o chorrera como se dice por aquí, se encuentra en el paraje del Nacimiento del río Júcar, a apenas tres kilómetros del pueblo.

El arco iris en la cascada del Molino. / Fernando Carreras (EcoExperience.es)

En la foto vemos el agua caer entre rocas tobáceas cubiertas de musgo. De fondo el molino harinero del que toma el nombre y en medio de la chorrera, el arco iris que se forma con el sol y la caída de agua.

Para acceder hasta aquí debemos llegar a Tragacete (por la carretera autonómica CM-2105) y, al final del pueblo, a la derecha, sale un camino desde el mismo puente sobre el río Júcar. Aquí encontramos la indicación de nacimiento del Júcar y del albergue de San Blas. Ambos lugares están después del paraje que vamos a visitar. Por ese camino podemos avanzar aún con el coche hasta un aparcamiento, una vez que pasemos dos fuentes, una a la derecha y otra a la izquierda de la ruta.

Andando haremos el último tramo que nos llevará, en principio, por la pista asfaltada y siguiendo las indicaciones de un paseo botánico con carteles en distintos árboles junto a la carretera. En seguida veremos, a la derecha, la senda de tierra que desciende hasta un puente de madera sobre el río. “Al cruzar la corriente vemos la transparencia del río, estamos en el curso alto del Júcar que aquí baja con agua fuerte, limpia y fresca”, apunta Fernando Carreras. “De hecho desde el puente podemos observar berros en el río”.

En este punto del río Júcar el agua corre todo el año. / Fernando Carreras (EcoExperience.es)

Seguiremos el sendero por la margen derecha del Júcar, bajo la sombra de chopos, álamos, sargas, avellanos y la vegetación típica de ribera.

“El sendero llega hasta la propia cascada, un salto de unos 20 metros de agua que veremos desde la parte de debajo de la misma. Impresiona el sonido y la belleza de este rincón. En la parte alta, a la derecha de la cascada, veremos lo que era el antiguo molino, que ahora está restaurado como casa particular”, apunta nuestro guía.

El Júcar nace a escasos kilómetros de este lugaar. / Fernando Carreras (EcoExperience.es)

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