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Teatro, profesores, padres y madres contra el 'bullying'

Tres aristas del puzzle del acoso escolar. La obra 'Papel' que llega a los colegios, los profesores técnicos de servicios a la comunidad que han sufrido los recortes y el primer curso contra el 'bullying' dirigido a las familias.

El teatro es el espejo de la vida y puede, por ejemplo, meternos en una clase: Hoy hay examen de lengua, cae El Quijote. Algunos alumnos han decidido redecorar el aula donde va a tener lugar la prueba, quieren cubrirla de un material que, aun pareciendo inofensivo, cambiará para siempre las vidas de todos los que formamos parte, directa o indirectamente de esa clase.

Papel es una obra de teatro en torno al acoso escolar inspirada en hechos reales con la que la productora Ventrículo Veloz quiere llegar al público más joven. Cristóbal Suárez y Verónica Pérez nos cuentan que, mediante una narrativa no lineal, invita al espectador a mantenerse activo ante los hechos que presencia. "Aquí no nos centraremos en la figura del acosado, como quizá hayamos visto antes, y sí en la de la familia, la de los acosadores y sus distintos entornos, sus amistades, favoreciendo el que el público trace una línea de puntos que les conduzca a sus propias conclusiones"

Esta semana están en Coslada, los días 22 y 23 en Teatro Municipal y en el día 2 de mayo vuelven a Madrid, al Teatro Reina Victoria, mientras siguen representando Papel en colegios e institutos de la Comunidad.

Otra de las patas para combatir el acoso escolar es el profesorado. En concreto, los conocidos como PTSC (Profesores técnicos de servicios a la comunidad). Una figura que empezó a legislarse en 1996 y que trabajan para detectar cualquier situación de desatención, maltrato o 'bullying' que puedan sufrir los niños y adolescentes.

María Jesús realizando el curso. / Laura Sanz

Este colectivo denuncia que los recortes han supuesto que desde el curso 2008/2009 la plantilla se haya reducido un 50%. Unas consecuencias que suponen que a algunos centros acudan una vez cada 15 días dificultando la detección y/o solución de los casos. "Atendemos un volumen muy grande es escuelas infantiles y de colegios", señala Pilar Martín, presidenta de este colectivo, por lo que "hay casos de centros en los que se tiene que mejorar la convivencia a los que no llegamos". Algunos de estos profesionales han de compartir centros en secundaria, "la mayoría tienen medio PTSC", apunta Miren Balbás, la vicepresidenta.

Pero la comunidad educativa se queda incompleta sin las familias e implicarlas es necesario. "Hay que abrir las escuelas a los padres", asegura Balbás. "Es importantísimo que los padres entremos en todo esto", dice María Jesús Borrego, una madre que está haciendo el curso online sobre acoso escolar que ha puesto en marcha la Comunidad de Madrid. Con él busca tener herramientas para detectar un posible caso e intercambiar ideas con padres de otros centros porque los problemas sobre los hijos son compartidos. "Al fin y al cabo, tenemos los mismos intereses: ellos".

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