¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Viral en Internet pero sin reflejo en las ventas

La propietaria del Bar La Estación de Candeleda no ha podido dar la vuelta al cliente que pagó por carta una consumición en su establecimiento

Carta enviada hasta Candeleda /

El mundo virtual de las redes sociales y el real del día a día no siempre están conectados. La historia de una carta con 20€ que un cliente remitió a la propietaria del Bar la Estación de Candeleda para abonar una cuenta que dejó sin pagar se convirtió la semana pasada en todo un fenómeno en Internet. Todo comenzó su publicación en el facebook del establecimiento y a partir de ahí, con la ayuda de los medios de comunicación, se covirtió en una enorme bola de nieve que se extendió por muchos lugares.

Pero su efecto en la caja del establecimiento ha sido nulo. "Incluso he tenido menos jaleo que en otras semanas, el sábado podría haber cerrado perfectamente porque no había nadie mientras que el resto de los bares del pueblo estaban llenos aprovechando el puente en Madrid" dice Ana Isabel Sánchez, propietaria del bar en cuestión que todavía no sale de su asombro ante el revuelo montado. Una publicidad que, de momento, no ha tenido reflejo en la caja. "Eso sí, me han mandado mensajes desde Argentina y desde Bogotá pidiéndome trabajo" afirma Ana Isabel.

Las cifras son espectaculares. "Cuando pongo que tengo una oferta de botellines a 1€ llega a unas 800 personas y ya me parecen muchas pero la semana pasada, con esta historia, un millón y medio de visitas, 6.000 compartidos, comentarios desde diferentes partes del mundo o clientes que te dicen que su madre en Sevilla me ha escuchado" afirma la responsable de este bar que es de propiedad municipal y que ella gestiona a través de una concesión administrativa.

Ana Isabel estuvo la semana pasada en Madrid donde aprovechó para visitar la dirección del remite de la carta. Pero allí solo encontró a "una mujer mayor que a través del portero automático solo insistía en que la persona que había estado en Candeleda ya había pagado. Tenía acento extranjero y, yo creo que la mujer no me entendía muy bien, y al final me colgó". De esta manera, no pudo devolver los 9€ de los 20 que le envío el cliente como era su intención. "Yo ya lo he echado al bote" dice Ana Isabel que no obstante cree que el cliente regresará "y a mi ya no se me olvida su cara".

Cargando