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Dos años de cárcel por tocamientos a una niña de 13 años

  • El condenado, dueño de un negocio especializado en tratamientos anti piojos, abusó de la menor cuando acudió a su local
  • La sentencia no es firme y puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo

Fachada del Palacio de Justicia de Jaén. /

La Audiencia de Jaén ha condenado a dos años de prisión al dueño de un local especializado en el tratamiento anti piojos que abusó y tocó a una menor de 13 años de edad. Según el fallo, el propietario del establecimiento tocó a la niña cuando ella acudió a su establecimiento y él realizó el tratamiento. Además, le condena al pago de las costas procesales. Eso sí, se expresa claramente que la sentencia no es firme y que puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo en casación.

En la sentencia, el tribunal ha valorado para su decisión que el testimonio de la menor ha sido persistente y firme. Otros argumentos se centran en que ha sido "prolongado en el tiempo, reiteradamente expresado, y expuesto sin ambigüedades ni contradicciones". Todo comienza cuando los padres de la niña interponen una denuncia tras el relato de su hija sobre lo sucedido durante las más de tres horas de duración del tratamiento anti piojos.

La Audiencia considera probado que el 16 de julio de 2015, el acusado abusó de la menor mientras le hacía el tratamiento. Al parecer lo hizo bajándole la parte de arriba del bikini y tocándole los pechos. Lo pudo hacer con total impunidad porque en ese momento se encontraba solo  ya que el padre, quién acompañó a la menor, se había ido tras la firma de las autorizaciones correspondientes.

El acusado siempre ha negado todos los cargos y se declaró inocente. Sin embargo, la menor que tuvo que declarar detrás de un biombo, relató en el juicio que el acusado le hizo preguntas extrañas como si tenía novio o si se besaba con él. Al parecer, tras conocer la historia, el acusado reconoció ante los padres que lo único que ocurrió es que al pasarle el aspirador para quitarle los piojos que hubieran podido haber caído en la ropa durante la sesión se le desprendió el bikini que llevaba debajo del mono que vestía la menor.

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