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Éxito y luto en la última de abono

Ocho orejas se repartieron Andy Cartagena, Diego Ventura y Lea Vicens en una tarde llena de emociones y con la memoria puesta en la muerte de Iván Fandiño

La terna salió por la Puerta Grande a pie en señal de luto por la muerte de Iván Fandiño, cuyo recuerdo estuvo presente en toda la tarde /

La muerte de Iván Fandiño ha conmocionado a toda la sociedad y qué decir al mundo del toro. En la tarde del sábado, desde que se conoció la muerte del torero de Orduña, el ambiente quedó claramente enrarecido, con un público ausente en espíritu mientras lidiaba Roca Rey al sexto. Algo similar volvió a ocurrir ayer en la última de abono, en la que los rejoneadores Andy Cartagena, Diego Ventura y Lea Vicens lidiaban un encierro de Benítez Cubero.

El dolor, la consternación y el luto sobrevolaron la Maestranza de Granada durante toda la tarde. El minuto de silencio, los sentidos saludos al cielo que hicieron los caballistas y la despedida de los tres triunfadores a pie por la Puerta Grande dieron dimensión de lo que pasaba: no se puede celebrar un éxito con un corazón llorando por la muerte de un amigo, de un compañero.

Aunque con este sentimiento presente durante todo el festejo, no quiso defraudar la terna al público granadino y para ello dejaron lo mejor de su tauromaquia y del valor de sus respectivas cuadras de caballos. Andy Cartagena no terminó de acoplarse con el que abría plaza, un toro con movilidad pero que embestía sin codicia y que fue apagándose poco a poco. Expuso mucho en banderillas el torero de Benidorm pero sin que la faena tomase el vuelo necesario, aunque esto no fue óbice para que el siempre generoso público de Granada pidiera con fuerza las dos orejas para Cartagena aun habiendo pinchado con el rejón de muerte.

A por todas, en cambio, salió con el segundo de su lote, Guardián, el menos importante en cuanto a presentación pero que mostró nobleza en su comportamiento. Tibio en la salida la faena fue a más gracias al manejo que tuvo Andy Cartagena de su cuadra, formando espectáculo con Pinta en banderillas, dejando un gran par al violín, y rematando con una efectiva suerte suprema, que dejó al toro sin puntilla. La acción comercial de Cartagena, exponiendo las dotes de sus caballos, sirvieron para suplir la emoción que no tuvo el toro ni la hondura que le faltó a la faena.

Nazarí, Fino, Remate o Dólar fueron grandes protagonistas de la lidia de Diego Ventura. La sensacional cuadra del torero lisboeta suplió la falta de juego que ofrecieron sus oponentes, particularmente el primero de su lote. Muy ajustado en banderillas intentó vender Ventura lo que no tenía la faena, dejándose ganar la cara con las tres rosas que clavó y los quiebros con Remate en la testuz del toro. Una oreja le valió su actuación si bien quiso cortar las dos, después de haberle brindado la faena a su amigo Iván Fandiño.

Sin ánimo de dejarse ganar la pelea salió Ventura a por todas en el quinto, un toro que metió bien la cara en el capote de los auxiliadores y que dio buen juego en general. Echó mano de repertorio y de oficio el caballista luso-hispalense, especialmente en banderillas donde corrió dos pistas con el caballo, embrocándose con el toro y dejándoselo llegar hasta conseguir que la faena cogiese un vuelo consistente. Muy torero estuvo con las banderillas cortas, dando dotes de su manejo del caballo y haciendo cabriolas con Dólar, a quien terminó quitándole el bocado en un alarde de vistosidad y poniendo banderillas a dos manos; enciendo el tendido y metiéndose al público en el bolsillo. Remató la faena con banderillas cortas al violín y un rejón entero en buen sitio, lo que le valieron las dos orejas.

El toreo a caballo más clásico fue reivindicado, en cambio por Lea Vicens. A pesar de los defectos que hubo en la construcción de ambas faenas, protagonizadas esencialmente por la falta de ajuste con el caballo en la cara del toro, dejó una gran sensación la amazona. Reuniendo los garapullos, ajustándose con Greco y luciéndose con las rosas en el primero de la tarde. En el sexto, que fue el peor de la tarde, un toro sin fijeza y que no se empleó en el castigo, estuvo Vicens demasiado por encima de su oponente, luciendo a Guitarra en la salida y a Gacela con las banderillas. La disposición y la entrega le valieron, en cambio, le valieron para cortar una oreja a cada uno de su lote.

 

Ficha del festejo

Real Maestranza de Caballería de Granada. Cuarta y última de abono.

Con un cuarto de plaza, en tarde nublada y calurosa, se han lidiado seis toros de Benítez Cubero, bien presentados, con movilidad y cierta clase en la embestida, aunque sin transmisión y sin codicia. Resultó mejor el 3º y el 5º, que recibió palmas en el arrastre.

Andy Cartagena: pinchazo y rejón entero (oreja y petición de la segunda) y rejón (dos orejas)

Diego Ventura: rejón trasero (oreja) y rejón entero (dos orejas)

Lea Vicens: rejón caído (oreja) y rejón trasero y caído (oreja)

Los tres rejoneadores salieron a pie por la Puerta Grande, en señal de duelo por la muerte de Iván Fandiño; en cuyo honor se guardó, al inicio del festejo, un minuto de silencio

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