¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

ATENTADO EN BARCELONALos Mossos investigan si el hombre abatido en Subirats es Younes Abouyaaqoub, el autor del atentado en Barcelona

Adolescentes y móvil: nuevas maneras de comunicarse y nuevas adicciones

La tecnología trae consigo nuevas adicciones y ‘engancharse’ al teléfono móvil puede ser peligroso, sobre todo para los más jóvenes. Hablamos con María de la Villa Moral, profesora de psicología social.

El uso desmedido del móvil puede acarrear serios problemas /

Leemos en el diario La Nueva España el caso de un chaval de 13 años al que sus padres le retiraron el móvil durante tres días por un castigo. Cuando lo volvieron a encender se encontraron con 14.000 mensajes de Whatsapp; sí, catorce mil. La preocupación manifestada por su madre seguro que es compartida en muchos hogares asturianos. Y es que la dependencia del teléfono móvil puede desembocar en adicción, y esta traer consigo muchos problemas derivados. En los países anglosajones ya le han puesto un nombre: nomofobia (no-mobile-phone phobia), el miedo irracional a salir de casa sin el móvil. En Asturias hoy por Hoy hemos hablado de ello con María de la Villa Moral, profesora en el departamento de Psicología Social de la Universidad de Oviedo.

Lo cierto es que, según los expertos, muchos adolescentes hacen uso desmedido del móvil. En el caso de la aplicación de mensajería instantánea Whatsapp, su penetración alcanza al 90% de los usuarios, y su uso, en muchas ocasiones se hace de una manera incontrolada. Tanto es así que, en algunos casos, cuando no se tiene acceso al dispositivo llega a aparecer el síndrome de abstinencia, acompañado de cuadros de irritabilidad y ansiedad. Para la profesora Moral, ahí es cuando deben saltar las alarmas: “En el momento en que se presentan trastornos de la conducta es cuando debemos preocuparnos por que no se está haciendo un uso responsable del teléfono móvil”.

Estamos hablando de una generación digital y la tecnología está cambiando las maneras de relacionarse de los adolescentes, y lo hace de una forma paradójica. Mientras, por un lado, el móvil nos aísla de los que tenemos más cerca, contribuye a comunicarnos con personas que tenemos lejos y a las que, en muchos casos, ni siquiera conocemos, lo que puede llegar a traer consigo problemas serios, pero tampoco hay que subirse a la parra como dice María de La Villa: “Hay que ser cautos. No hay que hablar necesariamente de una adicción a las nuevas tecnologías, sino de un uso problemático de las mismas”.

La gran pregunta es ¿Cómo lo abordamos en casa? Para los expertos es un problema complejo en el que resulta difícil aportar pautas que seguir. Todo depende del grado de madurez del adolescente y de su nivel de responsabilidad. Una de las reglas a seguir es la de acompañar al menor si invadir su intimidad. Pero no sólo es responsabilidad de los padres, todos debemos participar en la educación y, como dice la profesora Moral “el gran desafío es adaptar la tecnología a las personas y no al contrario”. Y si llega a darse el caso, existen multitud de recursos a los que acudir en busca de ayuda.

Cargando

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?