¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Crece el turismo genealógico

Consiste en aprovechar las vacaciones para buscar los orígenes familiares. Más allá de la curiosidad de saber quiénes fueron y cómo vivieron nuestros antepasados, esta disciplina permite descubrir la influencia que la historia familiar tiene en la identidad de cada persona

¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Y a dónde voy? Son probablemente las tres preguntas que todo el mundo, en un momento u otro de su vida, se formula. Desde el portal tataranietos.com, la genealogista Mireia Nieto asesora y ayuda en la búsqueda de los orígenes familiares a las personas interesadas. Punto de partida: todo el mundo tiene una historia familiar que merece ser conocida: "tenemos que dejar de pensar que la genealogía es un tema de escudos, de apellidos y de nobleza. Todo el mundo tiene una de genealogía muy digna de ser investigada para saber de nuestros antepasados, los que sean "

La genealogía clásica se basa en los estudios de los apellidos, los escudos y los títulos nobiliarios de una familia. Mireia apuesta por profundizar más en los detalles cotidianos y emocionales para saber quiénes somos y por qué somos como somos: "Propongo una genealogía viva, no tanto una genealogía científica sólo sea racional, sino acoger las emociones que esta investigación nos produce. Hay hallazgos que trastocan nuestra identidad, como puede ser descubrir que tu padre no tuvo tres hermanos, sino cinco, y uno de ellos se llamaba como tu padre. Esto te hace entender muchísimo tu padre, porque llevar el nombre de un hermano muerto es una carga importante "

El estudio de la historia de los antepasados es un trabajo de rastreo. Registro civil, archivos notariales, archivos parroquiales... Hay que buscar documentación oficial que permita ir tirando del hilo. Antes de poner a ellos, sin embargo, debemos tener claro que asumimos ciertos riesgos: "Si no quieres encontrar algo que no estés dispuesto a asumir, no te metas. Pueden aparecer informaciones que no te gustarán y hay gente que me ha contado historias que los han trastornado. Por ejemplo, una mujer supo que un tatarabuelo asesinó un hijo suyo y estaba en estado de shock, porque no sabía qué hacer con esta información "

A diferencia de otros países de nuestro entorno, la historia reciente española (aunque con heridas abiertas o mal cerradas) hace que muchas personas tengan miedo de descubrir historias familiares turbias: "Lo de mirar el pasado nos da mucho respeto y por eso la genealogía no tiene aquí tanta acogida como de otros países, que sí han hecho las paces y han curado sus heridas históricas y la genealogía es un hobby que compite con la jardinería "

La guerra civil, la cárcel, la muerte y el exilio es un lastre que aún pesa mucho en el imaginario colectivo español. Descubrir qué pasó y cómo lo vivieron nuestros antepasados puede ayudarnos a comprender mejor determinados comportamientos familiares y propios: "Que la gente no se asuste y piense que remover el pasado es peligroso. Que lo mire más como una novela de misterio que da muchas alegrías. Sí puedes encontrar cosas que no te gustan, pero es muy bueno que el que encontramos no sea lo que esperamos "

Remontar tantas generaciones como se pueda, y saber de dónde y de quién venimos es un buen exorcismo para aceptar nuestra historia familiar. Nos gustará más o menos, pero tendremos que asumirla porque lo que es imposible es cambiarla.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?