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"El que vive de la generosidad tiene la obligación de transmitirla"

El Hospital Reina Sofía opera de una cardiopatía a un chico boliviano gracias a la persistencia de su madre adoptiva y a la solidaridad de un sistema que "es un modelo a imitar".

María Teresa Losada /

Alex tiene 19 años, es boliviano. Nació con una cardiopatía que, a los cuatro años, le fue operada en su país “por médicos que no tenían experiencia”. Eso le provocó una embolia gaseosa que le ocasionó una ceguera, con la que convive desde entonces. “La reparación del corazón no se completó”, relata Maria Teresa Losada, su madre. Porque María Teresa es su madre. Alejandro era huérfano y fue ésta quien lo adoptó después de examinarlo en la clínica para niños invidentes que ella dirigía. Ella es médica y supo detectar que “si no se hacía una intervención inmediata se iba a producir un paro”. Así que, gracias a la solidaridad de una clínica en Cochabamba pudieron operarlo. Ya tenía seis años, pero tras esa operación seguía siendo necesaria otra más en la que colocar una válvula no mecánica, “una válvula humana”.

“Era huérfano, enfermo de corazón y ciego”. Alejandro estaba desahuciado en un país, como Bolivia, sin una garantía sanitaria. María Teresa explica los motivos por los que decidió hacer del futuro de su hijo su proyecto de vida. Buscó ayuda en Argentina, en Colombia, en Chile y, sin éxito, decidió viajar a España a perseguir que un hospital se hiciera cargo del caso porque ellos nos podían asumir el gasto en Bolivia. “Tendríamos que hipotecar la casa para operarlo en nuestro país, el costo de esta cirugía es impensable, para darle el derecho a una vida sana, para no morir”, añade.

Hace cinco años tocaron la puerta del Hospital Universitario Reina Sofía y éstas se abrieron. “Para nosotros ha sido un renacer”, asegura en Córdoba hoy por Hoy, minutos después de presentar en una rueda de prensa los avances en el estado de salud de Alejandro, acompañados de los responsables de Salud y del centro hospitalario cordobés donde ha sido operado de esa cardiopatía. Alejando está “bien y feliz”, aunque también “dolorido” por la operación. María Teresa elogia el “sistema sanitario de Andalucía”, lo considera un “modelo a imitar”, “un lujo” y justifica la solidaridad en el propio juramento hipocrático: “somos un único corazón, cuando un cirujano abre un corazón es solo un musculo, ahí no hay color. El milagro se realiza”. En su país, “si no hay quien paga, el enfermo se muere”.

Su proyecto sigue: “ahora hay que ganar la batalla de las limitaciones que le ocasiona la ceguera, necesita oportunidades, para poder desarrollarse, llegar a ser un profesional, llegar a enamorarse y no ser dependiente”. Han llamado a las puertas de la ONCE, sin éxito. “Nos dicen que es un servicio para afiliados y para ser afiliados hay que ser español”, aunque María Teresa no tira la toalla: “siempre la luz permea por un orificio, soy soñadora y puedo decir que he visto multitud de milagros”. Y Alejandro que se siente amado, dice su madre, tiene ahora que hacer su parte: “El que vive de la generosidad tiene la obligación de transmitirla, tenemos que seguir dando igual que recibimos”. La ONG con la que trabajan, sigue esforzándose por salvar a los desahuciados.

La operación que ha realizado el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba se trata de una compleja sustitución valvular con homoinjerto criopreservado (implante de tejido) y plastia pulmonar. El paciente llegó en 2012 por primera vez al hospital, cuando tenía 14 años y tras la autorización del Fondo de Cooperación Internacional del Servicio Andaluz de Salud (SAS).

Responsables del Hospital Reina Sofía, la delegación de Salud y la madre de Alejandro, María Teresa Losada. / CADENA SER

Ha sido tratado en todo momento por un equipo multidisciplinar de profesionales de la Unidad de Gestión Clínica de Pediatría. Su caso es “ejemplo de solidaridad y cooperación”, según fuentes hospitalarias. Tras cinco años de seguimiento, esperando el momento óptimo para operarlo, el pasado mes de marzo el paciente empeora, presentando cansancio ante esfuerzos leves que le impedían hacer una vida normal, por lo que la familia se pone en contacto con los profesionales del hospital, que indican la realización de una revisión cardiológica y se decide operar, algo que ocurrió el pasado 12 de julio. El hospital es centro de referencia andaluz para cardiopatías congénitas complejas y también un Centro de Referencia (CSUR) del Servicio Nacional de Salud acreditado para trasplante cardiaco pediátrico. Cuenta con más de 35 años de años de experiencia en esta área (desde el año 1980) y hasta la actualidad, cerca de 2.800 pacientes han sido valorados por los profesionales de este hospital.

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