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Pelayo Quintero, el "Indiana Jones" de Cuenca, y la tragedia de la dama de Cádiz

Nacido en Uclés, arqueólogo, escritor y pintor, está considerado como un referente en la arqueología del sur de España y del norte de Marruecos en la primera mitad del siglo XX

Busto de Pelayo Quintero en la plaza que lleva su nombre en Uclés (Cuenca), su localidd natal. /

Considerado como uno de los pioneros de la arqueología en España desde finales del siglo XIX hasta mediados del XX, Pelayo Quintero realizó trabajos de investigación tanto en Cuenca como en Cádiz y en el norte de Marruecos. En ‘Hoy por Hoy Cuenca’ hemos recordado la historia de este ucleseño de la mano de Manuel Parodi, arqueólogo, doctor en historia y autor de una tesis sobre este “Indiana Jones” conquense.

Entrevista con Manuel Parodi en 'Hoy por Hoy Cuenca'. / Paco Auñón

Pelayo Quinteno nació en Uclés (Cuenca) el 26 de junio de 1867. Estudió Derecho en Madrid y Dibujo en la Escuela de Bellas Artes pero la afición de su tío Román García Soria por investigar las antigüedades le llevó a la arqueología. En la década de los 80 del siglo XIX se formó en Uclés un curioso grupo integrado por varios padres jesuitas acogidos en el convento de los Caballeros de Santiago, el propio rector y el alcalde y a la vez médico del pueblo, al que se unen Pelayo y su tío Román. Ellos realizaron los primeros trabajos de arqueología en el entorno del pueblo y en el cerro Cabeza de Griego de Saelices, donde se ubica la antigua ciudad romana de Segóbriga.

Pelayo Quintero. / Archivo

El joven Pelayo aplica a los descubrimientos su pericia con el dibujo reproduciendo los piezas encontradas y en 1889 publica el artículo ‘Uclés arqueológico y artístico’ en la Revista de España. Desde entonces no dejó de interesarse, en distintas campañas de excavaciones arqueológicas, por el pasado de Segóbriga y continuó la investigación en distintos puntos del entorno hasta 1907. Para entonces ya se había asentado en Cádiz.

En la ciudad andaluza fue director de excavaciones, delegado de la Junta Superior de Excavaciones y Antigüedades, director del Museo Provincial de Bellas Artes, organizador del Centenario de las Cortes y fundador y presidente de la Real Academia Hispano-Americana de Ciencias y Artes.

En Cádiz se centró en la arqueología fenicia, púnica y romana. Escribió decenas de artículos y de libros sobre arqueología, arte e historia y sus trabajos adquirieron repercusión internacional.

Pelayo Quintero (el quinto desde la derecha, de pie) durante la visita del rey Alfonso XIII a las cuevas-cantera de El Puerto de Santa María, en Cádiz. / gentedelpuerto.com

Con 72 años, en 1939 se traslada a Marruecos donde siguió trabajando como arqueólogo y fundó el Museo Español de Tetuán, ciudad en la que murió el 27 de octubre de 1946.

La dama de Cádiz

En 1887 se localizó en Cádiz un sarcófago antropomorfo masculino de época fenicio-cartaginesa datado en el año 400 a. C. y de gran valor arqueológico. Nuestro protagonista, Pelayo Quintero, estaba convencido que debía existir un sarcófago femenino de similares características y de esa época y son muchos los que aseguran que casi fue una obsesión para él localizarlo.

En 1980, 34 años después de la muerte de Quintero, durante unas obras de cimentación en un edificio en la calle Ruiz de Alda de Cádiz, se localizó un sarcófago femenino fenicio datado en el 470 a. C. Pelayo tenía razón, existía.

Sarcófago de la Dama de Cádiz (en primer plano). / wikipedia.org

Lo paradójico, lo trágico de esta historia es que ese sarcófago estaba, esas obras en las que fue localizado se realizaban, en un solar donde décadas atrás estaba la casa de Pelayo Quintero.

El escritor gaditano Felipe Benítez Reyes escribía en su libro "Mercado de espejismos" (Premio Nadal 2007): "Quintero Atauri tuvo, en fin, un sueño pero nunca supo que dormía sobre ese sueño. Jamás se nos ocurre mirar la tierra que pisamos cada día de nuestra existencia, aunque la mayoría de las veces esa tierra pisoteada es el único tesoro accesible: un lugar insignificante en el universo".

Uclés

Pelayo Quintero fue nombrado cronista de la villa de Uclés en 1904 y desde 1925 hay en esta localidad manchega una plaza que lleva su nombre. El 22 de enero de 2011 se instaló en este lugar un busto del arqueólogo que mira eternamente hacia el monasterio.

Inauguración del busto de Pelayo Quintero en Uclés el 22 de enero de 2011. / JCCM

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