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Educación

Deza pide mantener el colegio abierto con tres alumnos

Solicita una excepcionalidad mientras consigue una familia con niños

Municipio soriano de Deza /

La alcadesa de Deza, Nuria Caballlero, solicita a la Consejería de Educación que se haga una excepción con el colegio rural de su municipio y se le permita permanecerlo abierto con tres alumnos, mientras sigue buscando una familia que quiera venir al pueblo para llevar el centro social. Numerosos han sido los contactos realizados por el momento pero siguen sin fructificar los resultados a pesar de que ya a terminado la fecha tope dada por la Dirección Provincial de Educación, que puso de plazo hasta las 14 horas del martes día cinco de septiembre.

Totalmente sola se ha sentido la alcaldesa de Deza a la hora de luchar contra el cierre del colegio, puesto que no ha recibido ninguna llamada de los representantes políticos de la provincia "a los que se les llena la boca hablando de despoblación y solo pisan los pueblos en fiestas y cuando llega la campaña electoral para pedir el voto de los vecinos".

Los alcaldes de los pequeños municipios siguen estando solos cuando tienen que abordar problemas de gravedad que afectan a cuestiones tan básicas como la educación o como la sanidad, los dos pilares fundamentales por lo que una familia decide seguir o no en un municipio. Nuria Caballero pregunta por el trabajo que están llevando a cabo los políticos provinciales: " dónde están los procuradores provinciales que no llevan el tema a Valladolid, los senadores provinciales que no lo llevan a Madrid. Después de este arduo trabajo, de encontrarme sola, voy a seguir luchando por traer familias, pero que se planteen que contra la despoblación no se lucha cerrando colegios, no se soluciona desplazando a los niños y quitándolos de sus casas".

Nuria Caballlero destaca que el colegio a donde van a tener que desplazarse los tres niños de Deza está a 25 kilómetros, puesto que se trata de Gómara, y que un niño de cuatro años deberá coger el autobús a las ocho de la mañana y no volverá a casa hasta pasadas las seis de la tarde. Teme la alcaldesa que con esta perpectiva sean al final las familias de estos niños los que decidan abandonar el pueblo, aumentando más si cabe la terrible despoblación que sufre la comarca.

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