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De cabeza a la tranquilidad

El Eibar rompe su mala racha de dos derrotas seguidas con una victoria por la mínima contra el Leganés (1-0) gracias a un cabezazo inapelable de Gálvez en la segunda parte

Paulo Oliveira y otros compañeros abrazan a Gávez tras marcar el gol de la victoria contra el Leganés / ()

Con un certero zarpazo. Un cabezazo inapelable, mejor dicho. Así ganó el Eibar al Leganés en Ipurua. Un triunfo que le permite ir de cabeza a la tranquilidad, después de acumular dos derrotas seguidas, con malas sensaciones, que habían hecho aparecer las primeras dudas en este nuevo proyecto armero en Primera.

Había que ganar al Leganés, fuera como fuera, para evitar apuros prematuros que impiden trabajar con tranquilidad, y llegó. Gracias a un remate de cabeza de Alejandro Gálvez en la segunda parte, después de robar un balón en defensa, abrir a banda para que el japonés Takashi Inui le pusiera un centro medido a la cabeza y rematar con toda la decisión del mundo al fondo de la red. Era su primer gol con la camiseta armera desde que fichar hace dos veranos. Eligió el mejor día, cuando más lo necesitaba el Eibar, para sumar la primera victoria de la temporada en Ipurua, algo que le permite colocarse con seis puntos, para poder viajar el martes al Camp Nou contra el Barcelona sin ninguna urgencia.

Con todo, el partido contra el Leganés tenía más pinta de empate quue otra cosa. Incluso, se podría decir que en la primera parte fueron los madrileños los que estuvieron más cerca del gol, con una clarísima ocasión de Guerrero que se iba rozando el poste de la portería de Dmitrovic. El Eibar tenía sus acercamientos, pero no eran tan peligrosos como los del Leganés.

Pero el arranque de la segunda parte del Eibar fue totalmente diferente al final del primer periodo. Salieron con otro aire, con más frescura y más chispa. Y fruto de ese cambio, generado por Mendilibar en el vestuario, llegó el gol del triunfo. Un detalle. Un robo de balón. Y un jugador que tiene la confianza necesaria para seguir una jugada hasta el final para terminar convirtiéndola en tres puntos. Fue Alejandro Gálvez, protagonoista inesperado de este importante triunfo. A partir de ahí poco más pasó, porque el Eibar supo aguantar bien su renta, y el Leganés se quedó sin recursos para encontrar la via para responder a ese tanto armero. Tres puntos más para seguir tranquilos en el centro de la tabla, lejos del peligro.

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