¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Santiago Lago: "La independencia de Cataluña le costaría a Galicia 1.000 millones al año"

Santiago Lago y Aida Pena, antes de la entrevista /

El catedrático de Economía de la Universidad de Vigo y presidente del Foro Económico de Galicia, Santiago Lago, cifra en el "entorno" de los 1.000 millones de euros anuales el coste para Galicia de una hipotética independencia de Cataluña. "Sería un impacto muy importante porque la catalana es una economía grande, con una renta per capita y una capacidad fiscal claramente por encima de la media" lo que la convierte en "un contribuyente neto en los flujos entre territorios"

Lago cree que, "al menos en el corto plazo" esa independiencia también sería negativa para Cataluña. "El problema es que sabemos lo que perderíamos los demás pero no lo que ganarían ellos porque todos estos análisis se hacen bajo el supuesto de que a su economía no le pase nada". Sin embargo, "lo más probable es que la economía catalana se sumergiese en una recesión gravísima durante varios años".

Lago, representante de Galicia en la comisión de expertos sobre financiación autonómica, admite que "los tiempos de Cataluña" marcan también la posibilidad de cualquier progreso que, sin la Generalitat, sería "avanzar en falso". Que el gobierno catalán no enviase un representante a esa comisión fue "una deficiencia" ya que, con él, "nuestros acuerdos tendrían más valor porque Cataluña se sentiría comprometida".

El economista es uno de los defensores de la tesis de la "insuficiencia financiera" de las autonomías que "la crisis ha puesto de manifiesto". La razón, "queremos unos servicios públicos de calidad a un estándar europeo y nuestra recaudación fiscal está varios puntos por debajo".

Sin embargo, en este marco, no cree que la situación de Cataluña suponga "una anomalía", ni por su balanza fiscal ni por su financiación autonómica, ya que aporta "lo normal de un territorio rico en un país europeo". Sí encuentra anomalías, tanto "por arriba" como "por abajo".

Las primeras son las comunidades forales y su pacto fiscal "con unas condiciones que suponen un agravio comparativo frente a las demás". Entiende que Cataluña diga "nosotros con eso estaríamos mucho mejor". "Tienen razón, pero la realidad es que las anomalía son las de País Vasco y Navarra". Entre las que salen perdiendo, señala a la Comunidad Valencia y Murcia. "Son las que tendrían más motivos para quejarse; desde luego, Cataluña no está ahí".

Finalizada la labor técnica, "falta lo más difícil", el acuerdo político "imprescindible". Lago cree que "no hay que dramatizar" aunque admite que Cataluña supone, otra vez, un elemento diferencial frente a la negociación previa. "Si se le cede mucho va a tener una repercusión en los demás, por tanto es difícil encajar las piezas". Aún así, se muestra "moderadamente optimista, sobre todo si somos capaces de reconducir la situación de Cataluña".

El motivo, que en el conjunto del Estado, el avance en los úlitmos treinta años fue "extraordinario". Insiste en que fue la recesión la que "generó el problema más grave en el sistema de financiación". Por eso, la recuperación económica "va a ayudar a normalizar el grado de tensión territorial".

La falta de Presupuestos Generales del Estado es otra consecuencia de este conflicto. "Estamos sumidos en una parálisis que no es nada positiva, primero por los equilibrios en el Congreso y ahora por los problemas en Cataluña", mientras "este país tiene muchos desafíos por delante". Lago destaca el déficit del sistema de pensiones, la baja calidad del empleo que se está generando o la demografía. "Estamos perdiendo mucho tiempo en España; si pienso en el bienestar de los ciudadanos, de las personas, francamente me parece que las urgencias son otras".

Una "parálisis" que también condiciona los presupuestos de la Xunta, dependientes en parte "de las transferencias y la previsión de recaudación de los impuestos gallegos que recauda la Agencia Tributaria". "El conselleiro de Facenda tiene las manos atadas". El economista espera que esas cuentas sean "muy expansivas" comparadas con lo visto en los últimos años, ya que "en una situación como la actual cabe esperar que los ingresos tributarios de 2018 sean mayores".

Santiago Lago es uno de los integrantes del recién creado observatorio demográfico, junto al de la tierra, "el gran problema al que se enfrenta Galicia". Apunta dos líneas de trabajo: "retrasar la vejez, conseguir que seamos jóvenes de 70 años"; la otra, revitalizar la demografía. "Una sociedad avejentada tiene mucha más demanda de servicios públicos pero también tiende a ser más conservadora, menos arriesgada, menos dinámica, que piensa más en el presente que en el futuro, y esto no es bueno. Tenemos que buscar un equilibrio y darle una vuelta a esto. trabajamos con empresarios en el Foro con más de 70 años que dan envidia. Cuando veo a esa gente pienso que quiero ser como ellos. No es un problema tener una sociedad envejecida si estás así físicamente y tienes así la cabeza".

 

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?