¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Los pinchazos a Cursach destapan las guerras entre los grandes grupos del ocio

Cursach y Matutes se aliaron contra las discotecas que pretendían acabar con los hoteles concierto y los 'beach club'

Los pinchazos telefónicos a miembros de grupo Cursach han destapado la guerra entre los grandes grupos del ocio nocturno de las islas. Las conversaciones revelan la alianza entre el grupo Cursach y el de Matutes y el enfrentamiento que mantenían con los propietarios de las grandes discotecas de Ibiza como Privilege y Amnesia, así como el papel que en todo ello jugaba la Asociación de Discotecas y Salas de Fiesta presidida por Jesús Sánchez.

Una conversación incluida en el sumario del caso que investiga la corrupción de la Policía Local de Palma desvela el malestar del empresario Abel Matutes hijo tras la reunión que el presidente de la asociación ha mantenido con el Govern y en la que ha manifestado la necesidad de limitar a 65 decibelios todos los establecimientos que no fueran una discoteca.

Matutes le trasmite al director general de Cursach, Bartolomé Sbert, que se trata de una sugerencia que perjudicará a los negocios de ambos grupos. "Eso sería el acabóse de lo nuestro y de lo vuestro en Magaluf" le dice Matutes, que asegura que su padre está muy enfadado. Sbert intenta tranquilizarle y le dice que cogerá un avión para ir a Ibiza con Cursach. "Tú y yo pintamos lo que nos interesa, tú y yo haremos que lo aprueben y ya está" le confirma.

Nada más colgar el teléfono Sbert llama al presidente de la asociación, con el que mantiene una tensa conversación en la que le reprocha que haya acudido a la reunión respaldado por los propietarios de Amnesia y Privilege. "Estás haciendo una guerra de guerrillas en Ibiza" le reprocha Sbert.

La conversación va subiendo de tono hasta que en un momento determinado, Sánchez le dice que le faltan 40.000 euros para acabar el año. "Estás mendigando" le reprocha Sbert. "Estás chupando polla para llevarte a cuatro impresentables, la única discoteca que permite consumir drogas en medio de la pista la llevas a una reunión con la presidenta del Gobierno" dice el director general de Cursach. La conversación finaliza con Sbert ordenando a Sánchez que pase cuentas cada semana en reuniones en las que le marcará las pautas a seguir. "Tú eres un presidente pagado, no eres un presidente que tenga el sector" le dice Sbert.

Guerra brutal

En el sumario figuran otras llamadas realizadas un par de meses antes por Matutes a Sbert, en las que se queja de que Sánchez está haciendo movimientos que le perjudicarán en Ibiza. Le comunica que hay dos empresarios que están presionando al presidente de la asociación para que vaya contra los intereses del grupo Matutes y unos cuantos beach clubs mediante la presentación de una querella por prevaricación contra el alcalde de Sant Josep. "Esto comenzará un guerra brutal en la que acabaremos mal todos" le dice Matutes, que afirma que "si estiran un poco al alcalde irá contra nosotros".

Acto seguido Sbert llama a Sánchez, que reconoce que va a viajar a Ibiza para reunirse con algunos empresarios que han decidido volver a la asociación y que quieren estudian la posibilidad de mover una querella para ir contra los beach club. "No tengo ningún interés en que Matutes salga perjudicado" le espeta Sbert, que le recuerda que los empresarios de las discotecas de Ibiza se dieron de baja en la asociación y dejaron de pagar la cuotas. Sbert le ordena que ponga la excusa de una enfermedad y suspenda la reunión en Ibiza, recordándole que el grupo Cursach se hizo cargo del déficit presupuestario que había en la asociación.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?