Lo que Palencia no supo vender y la tele sí

El comentario de Ana Mellado

Si todavía no han visto ustedes el programa “Volando Voy” de Cuatro que Jesús Calleja dedicó el pasado domingo al norte de nuestra provincia, o al menos no han oído hablar de él, serán de los pocos palentinos en esta situación. Y es que ya antes de su emisión la expectación era máxima, o al menos así lo he percibido yo en mi entorno cercano, cuando el vídeo promocional del programa me llegó vía Twitter, Facebook y Whatsapp a través de diversos contactos. Ese es el poder no sólo de un medio como es la televisión sino también de la gente, del boca a boca o en este caso del enorme alcance de las redes sociales y la mensajería instantánea. Y cuando llegó el día en que se emitió, también recibí mensajes, esta vez de familiares y amigos de fuera de Palencia, que estaban encantados viendo las maravillas que encierra la provincia y deseando venir a que alguien les guíe en su descubrimiento.

En aquel momento pensé, algo he hecho mal cuando no he sabido transmitir a estas personas las ganas de visitarnos y sí lo ha conseguido la televisión.

Pues sí, algo no habré sabido hacer, pero la siguiente certeza que me asaltaba me parece mucho más preocupante: Las instituciones tampoco han sabido hacerlo. No han sido capaces de contagiar la pasión que transmitían los protagonistas del programa. Personas como Carlina y Cristina, custodias de las iglesias románicas de Villanueva de la Torre y Vallespinoso de Aguilar. O Jesús González, alcalde de San Cebrián de Mudá hablando de la reserva de Bisontes o el historiador César del Valle sorprendido y visiblemente emocionado al ver el patrimonio que tan bien conoce desde una perspectiva nueva, desde el aire.

Creo que esa es una de las palabras clave en todo esto, la emoción. Lo que vimos el domingo en la tele tenía una gran dosis de este ingrediente con el que es fácil llegar al público. Pero también contaba las cosas con humor, hablaba del orgullo por lo nuestro y transmitía que sí, que somos conscientes de que lo que tenemos es excepcional, nos lo creemos porque es cierto.

Y el resultado es que probablemente, el programa de Calleja haya hecho en una hora de emisión para toda España mucho más por el turismo en Palencia que todas las campañas de las instituciones de los últimos años.

Quizá deberían replantearse la estrategia, quizá las apuestas que se han hecho hasta el momento no hayan sido especialmente atinadas en su planteamiento o no se han difundido donde pueden ser más efectivas. Ya sabemos que un espacio puntual de televisión no va a hacer que de repente se colapsen de turistas los pueblos de la montaña palentina, pero seguro que se podría sacar buen provecho de esa ruta en bici que idearon en el programa para descubrir el románico y su entorno.

De todo lo visto el domingo me quedo con dos cosas: Una, somos afortunados de pertenecer a este territorio tan rico en patrimonio histórico, cultural y natural y dos, como le dijo el historiador César del Valle a Jesús Calleja, no hemos sabido venderlo. Cuando se habla de patrimonio, iglesias, románico, parece algo aburrido pero quienes se dedican a su difusión tienen que transmitir que puede ser entretenido, emocionante y educativo, decía.

Hay personas dispuestas a lograrlo, sólo necesitan el apoyo y las herramientas necesarias para hacerlo.

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