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El Rey apoya las medidas para restituir la legalidad en Cataluña

Felipe VI dedica la parte final de su discurso de los premios Princesa de Asturias a la situación en Cataluña, confiado en que España resolverá el "inaceptable intento de secesión” por medio de sus "legítimas instituciones democráticas"

Felipe VI: "España tiene que hacer frente a un inaceptable intento de secesión" / VÍDEO: ATLAS

Felipe VI ha comenzado su intervención en la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias 2017 con palabras de afecto y solidaridad a las miles de personas que han sufrido los terribles incendios de los últimos días en Galicia, en Asturias, en Castilla y León y Portugal. Después ha reconocido la labor de todos los premiados y ha destacado que, en la mayoría de los casos, como el grupo argentino Les Luthiers, los investigadores de Colaboración Científica LIGO o los All Blacks de Nueva Zelanda, “su obra se caracteriza por cualidades como el trabajo en equipo”.

También ha agradecido especialmente su presencia a los presidentes del Parlamento, del Consejo y de la Comisión Europea: “Su presencia hoy aquí en Asturias simboliza, el compromiso, el apoyo y la solidaridad de las instituciones europeas con España, con nuestro sistema constitucional y con nuestro Estado Social y Democrático de Derecho”. A ellos, les ha dirigido la parte dedicada a Cataluña:

"Señores Presidentes: España tiene que hacer frente a un inaceptable intento de secesión en una parte de su territorio nacional, y lo resolverá por medio de sus legítimas instituciones democráticas, dentro del respeto a nuestra Constitución y ateniéndose a los valores y principios de la democracia parlamentaria en la que vivimos desde hace ya 39 años.

Durante las últimas décadas, los españoles hemos continuado nuestra historia, haciendo honor a nuestra decisión soberana de convivir juntos en democracia. Hemos vivido y compartido éxitos y fracasos, triunfos y sacrificios, que nos han unido en alegrías y sufrimientos. No lo podemos olvidar. Como no queremos ni podemos renunciar a lo que juntos hemos construido, sumando las aportaciones de todos, que constituye un valiosísimo legado que a todos y cada uno nos pertenece por igual.

Y ello ha sido posible gracias a una España cimentada en el deseo sincero de convivencia y de entendimiento; en el respeto de las normas y de las reglas de la democracia; en reconocer con grandeza y generosidad los errores del pasado para no caer de nuevo en ellos; una España en la que todos sus ciudadanos —cualesquiera que fuesen sus ideas, dondequiera que nacieran o vivieran— tuviesen la oportunidad de encontrar su lugar en paz y libertad, sin temores ni miedos a la imposición ni a la arbitrariedad, alejados del rencor y las fracturas.

Y a una España, también, abierta y solidaria en la que pudieran reconocerse todos y cada uno de los españoles, y en la que los pueblos que la integran viesen protegidas, reconocidas y respetadas sus lenguas, sus culturas, sus tradiciones y sus instituciones, como un verdadero patrimonio común que sin duda nos enriquece y nos identifica.

Unos ideales estos que, como los que estuvieron en la razón de ser de la UE, debemos tener siempre presentes. Porque ningún proyecto de futuro se puede construir basándose en romper la convivencia democrática; ningún proyecto de progreso y libertad se sustenta en la desafección, ni en la división —siempre dolorosa y desgarradora— de la sociedad, de las familias y de los amigos; y ningún proyecto puede conducir al aislamiento o al empobrecimiento de un pueblo.

La España del siglo XXI, de la que Cataluña es y será una parte esencial, debe basarse en una suma leal y solidaria de esfuerzos, de sentimientos, de afectos y de proyectos. Una suma que siga alimentando nuestra vocación universal, nuestro legítimo orgullo de pertenecer a la gran realidad democrática que es Europa".

El monarca ha recordado “la Unión ha sido siempre un referente para España en el origen y en la consolidación de nuestra democracia” y ha manifestado el apoyo de España ante los nuevos desafíos “que juntos debemos afrontar”: “Un camino que debemos recorrer acompañados de la razón, la palabra y el respeto a las reglas de convivencia, inspirándonos en tres principios europeos que también son indisociables: la democracia, los derechos fundamentales y el Estado de Derecho”.

"En estos tiempos duros y difíciles que vivimos, es necesario más que nunca reivindicar los principios democráticos en los que creemos y en los que se sustenta nuestra vida en común. Son tiempos para la responsabilidad. Nuestros ciudadanos lo merecen. Unos ciudadanos que desean convivir y progresar en paz y que diariamente ofrecen un ejemplo de sacrificio, entrega y compromiso con su país. Y me siento muy orgulloso de afirmarlo aquí en Asturias, en esta tierra leal, tan querida y siempre admirable", concluía el rey.

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