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La historia de un valeroso capitán de Cuenca en los Tercios españoles del siglo XVII

Alonso de Noguerol luchó al servicio de la Monarquía Hispánica y llegó a ser capitán de los Tercios. Un documento del Archivo Histórico Provincial de Cuenca recuerda su historia

Viggo Mortensen en la película 'Alatriste' de Agustín Díaz Yanes. /

En el programa Así dicen los documentos de esta semana, en Hoy por Hoy Cuenca, la directora del Archivo Histórico Provincial de Cuenca, Almudena Serrano, nos acerca al mundo de los soldados españoles del siglo XVII a través de un valeroso soldado conquense, Alonso de Noguerol que llegó a ser capitán de los famosos Tercios españoles y que luchó en Italia y Alemania al servicio de la Monarquía Hispánica a través del Camino Español, del que estamos conmemorando sus 450 años, recorrió innumerables trincheras.

'Así dicen los documentos' en Hoy por Hoy Cuenca. / Paco Auñón

Alonso de Noguerol recorrió el Camino Español hasta morir en la célebre batalla de Nördlingen, en el año 1634, durante la Guerra de los Treinta Años, siempre con el mayor reconocimiento de sus oficiales.

Durante los siglos XVI y XVII, los Tercios fueron la pieza maestra del sistema militar español, la ‘terrible infantería’, según el cardenal francés Bossuet, y esta idea se impuso en Europa. El historiador Fernand Braudel dijo que los Tercios fueron ‘el triunfo de la Infantería’.

Escena de la película 'Alatriste'. / Estudios Picasso

Los antecedentes de los Tercios

En el siglo XIV comenzó a desarrollarse la idea de una tropa permanente compuesta por soldados disciplinados y leales, apareciendo en el año 1338 en Castilla la figura del soldado, que recibía del rey un sueldo, la soldada.

Pero estos proyectos topaban con el siempre presente problema financiero, siendo a finales del siglo XV reconsiderado por los Reyes Católicos.

En el año 1495, en la composición del primer cuerpo expedicionario enviado a Italia al mando de Gonzalo Fernández de Córdoba aparece un indicio. Así, el Gran Capitán dijo en su crónica que, en la primavera de aquel año, ‘embarcaron cinco mil infantes españoles y 600 hombres de a caballo, a la usanza de España, jinetes’.

En ese año y posteriores, se aprobaron unas Ordenanzas que permitieron afirmar un sistema militar que evolucionó hasta las medidas que tomó Carlos I, en el año 1534, en Italia, y, a partir de 1535-1536, el modelo adoptado fue el de los Tercios.

Alonso de Noguerol

Todo lo que sabemos de este valeroso soldado está escrito en su Hoja de Servicios, que se conserva en el Archivo de la Diputación provincial de Cuenca, en perfecto estado, y que fue enviada desde Alemania a sus familiares. A través de todos los documentos que componen esa Hoja de servicios podemos rastrear sus vicisitudes.

Este valiente soldado era de Cuenca y los datos ciertos sobre la familia directa de Alonso de Noguerol que hemos localizado son escasos. Por uno de los documentos de su hoja de servicios sabemos que su padre fue militar, y que Alonso entró en los Tercios ‘por los deseos que acompañan de servir a Su Magestad en la Guerra, a imitación de su padre’, a la edad de 18 años, por lo cual debió nacer en el año 1604 según la fecha de su muerte. Además sabemos cómo era físicamente, según se dice en otro documento: ‘de buena estatura, moreno, barbicastaño y de ojos pardos’.

Su familia

Sin embargo sobre su familia tenemos más datos y nos dan una idea clara de la relativa importancia de su parentela. Esta familia se localiza en la ciudad durante el siglo XVI y era una familia de hidalgos. Entre los miembros más destacados encontramos a Gil de Noguerol, alcalde de la Inquisición, y al licenciado Alonso de Noguerol, doctor en leyes por las universidades de Alcalá y Salamanca, y regidor de Cuenca en 1593.

Portada de los 'papeles' de Alonso de Noguerol. / Archivo Histórico Provincial de Cuenca.

Una documentación de estas características y de esta época es absolutamente excepcional, sobre todo por la importancia de las personas que expidieron los documentos: el Duque de Feria o el Conde de Monterrey, y las acciones en las que intervino su protagonista: Guerra de Mantua, Campaña de Alsacia, Socorro de Baviera o Batalla de Norlingen, donde murió.

Noguerol sirvió en distintos Tercios, tanto en Infantería como en caballería, recorriendo gran parte del muy conocido Camino Español, que iba desde Italia a Flandes y que era la columna vertebral del poder español en el centro de Europa en aquellos delicados años.

Todos los documentos están en perfecto estado de conservación y son los originales que expidieron los militares superiores de Noguerol, que los validaron con sus firmas autógrafas y sus sellos de placa, y en ellos se detallan sus servicios, ascensos o traslados, normalmente a petición del interesado y que, con seguridad, el soldado llevaba consigo de forma habitual en su equipaje, ya fuera en una hoja de lata o bien en una bolsa especialmente preparada para ello.

Un ejemplo sacado de una de las grandes obras de la literatura, La vida del Buscón llamado Don Pablos, nos ofrece información de cómo los soldados guardaban sus papeles: ‘Lea estos papeles —me dijo—. Comenzó a sacar cañones de hoja de lata y a enseñarme papeles, que debían de ser de otro a quien había tomado el nombre…’

Los papeles dados por los oficiales a Alonso de Noguerol, que están escritos en castellano e italiano, se conservaron en manos de su heredera, su hermana Francisca, a la que, mediante una petición suya y esta documentación como justificante, se concedió una pensión por los méritos del fallecido y que se tramitó en el Consejo de Guerra, petición que se conserva en el Archivo General de Simancas, en Valladolid.

La petición de la hermana

Indirectamente sabemos lo que solicitó al Consejo de Guerra por lo que se fue resolviendo, el 5 de julio de 1660, bastantes años después de la muerte de su hermano.

‘Doña Francisca Noguerol ha dado memorial en el Consejo en que refiere los servicios del capitán de cavallos don Alonso de Noguerol y suplica se le haga merced por ellos, como se ha hecho con otras herederas de militares.

De los papeles que ha presentado consta que este capitán sirvió 12 años en Milán, Flandes y Alemania de soldado, theniente de cavallos, capitán de arcabuzeros y de cavallos corazas, y estándolo continuando con este puesto le mataron en la batalla de Norlinguen, haviendo prozedido con particular valor como le aseguró el marqués de Leganés en carta para Vuestra Magestad, en que lo representa, y el sentimiento de la muerte deste capitán también ha constado que la suplicante es su hermana y heredera.

Visto en el Consejo pareze que Vuestra Magestad la haga merzed de quatro reales al día en la consignación de las 300 plazas muertas, que es lo que la toca conforme al grado que tuvo su hermano y que entre a gozar de ellos por su obzión. Vuestra Magestad mandará lo que fuere servido’.

Tras el informe del Consejo y la posterior resolución favorable del asunto, toda la documentación original fue devuelta a su propietaria, como puede leerse en las diligencias que el personal del Consejo incluyó en los documentos cuando estuvieron en su poder, a los que añadieron la frase: ‘Por consulta del Consejo de Guerra, de 5 de julio de 660 hiço Su Magestad merçed a doña Francisca Noguerol, hermana de este capitán, de 4 reales al día en plaça muerta’.

A lo largo de dieciséis documentos se cuenta no sólo la historia personal de Alonso de Noguerol en el servicio de los Tercios, su ascenso por méritos, su servicio en la Infantería y Caballería, su valiente comportamiento en numerosas acciones de guerra y el buen concepto que tenían de él sus superiores, sino también la aportación de los españoles al sostenimiento militar de la Monarquía Hispánica, su sistema de ascensos y de recluta.

Estos documentos no sólo son prueba de los méritos de una persona concreta sino de la manera de proceder de la Administración militar y civil en la época, y de la importancia de conservar los documentos personales para reclamar algo justo ante la Administración, como le pasó a Francisca de Noguerol, única heredera de su hermano.

En el documento hecho el 9 de octubre de 1634, en Bruselas, Álvaro de Quiñones, comisario general de la caballería, y que pasó con el Duque de Feria a Alemania, da testimonio de los grandes servicios prestados por Noguerol en diversas contiendas y cómo murió en la célebre batalla Nördlingen.

‘Al capitán Alonso de Noguerol e bisto servir a Su Magestad de ocho años a esta parte en Ytalia y Alemania, donde passó con el exército que llebó a su cargo el señor duque de Feria, por capitán de cavallos corazas de una de las compañías de mi cargo (…)

Y después desto passó al socorro de Babiera donde se halló en la defensa de Mónaco, y en muchos servicios particulares que le encomendé, como formar lengua de los exércitos enemigos que lo hizo con mucha puntualidad. Y el viaje que el señor Cardenal Ynfante hizo a Flandes, pasando por Alemania el día quatro de setiembre, que sobre la ciudad de Norlinguen se dio la batalla a los enemigos protestantes. Estando con su compañía en la colina, en un batallón que estaba de banguardia, le mataron peleando balerosamente y cumpliendo con la obligaçión de honrrado cavallero y baliente soldado’.

En este documento vemos un excelente resumen del valor mostrado por Alonso de Noguerol en su vida militar y el reconocimiento de uno de sus superiores.

Muchos hombres españoles integraron los celebérrimos Tercios pero hoy tocaba hablar de uno de los nuestros, natural de Cuenca, recordando el 450 aniversario del Camino Español y los Tercios, pieza maestra de nuestro sistema militar.

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