Ordenan el ingreso en prisión de la dueña de Parque Animal en Torremolinos condenada a casi cuatro años de cárcel por exterminar cientos de animales

La fiscalía solicitó el ingreso en prisión de Carmen Marín después que la Audiencia ratificara la sentencia condenatoria

CADENA SER

En un auto fechado el 31 de octubre el juzgado ordena que Marín entre en la cárcel atendiendo a la extensión de las penas de prisión impuestas en la sentencia, reflejo de la gravedad de la conducta desarrollada por la condenada, por lo que entiende la Sala que no procede la concesión de la suspensión de la condena, debiéndose acordar el inmediato ingreso en prisión, para lo cual le da un plazo de cinco días, bajo apercibimiento que ,de no hacerlo, se procederá a hacerlo efectivo a través de la fuerza pública.

Marín propietaria de Parque Animal en Torremolinos, fue condenada a tres años y nueve meses de cárcel por el exterminio masivo de mascotas con fines económicos.

Desde principios de 2008 hasta octubre de 2010 la acusada, Carmen Marín, propietaria del albergue Parque Animal de Torremolinos, que tenía la concesión del Ayuntamiento para recoger las mascotas abandonadas en el municipio, sacrificó masiva e indiscriminadamente perros y gatos para hacer sitio en la residencia para su actividad privada que le era más lucrativa.

Camadas de cachorros, perras embarazadas, animales jóvenes y sanos que ella misma mataba administrando, un producto eutanásico en menor dosis de la necesaria para ahorrar dinero, pero que provocaba un enorme sufrimiento y larga agonía en las mascotas que eran conscientes de su muerte.

Aprovechaba la ausencia del personal para realizar los sacrificios en una zona prohibida a los empleados. Hasta tres tandas de sacrificios semanales en verano. Era tal el volumen que la acusada compró 15 litros de eutanásico, 25 veces más de lo que se consume en una clínica veterinaria en el periodo investigado. Sólo en dos de los tres años investigados los listados oficiales certifican la muerte de más de 1.200 mascotas.

La sentencia condenó también a Carmen Marín por intrusismo profesional, al administrar el producto mortal sin la titulación necesaria y por falsedad documental ya que simuló la firma y sello de veterinarios en los listados de animales incinerados para poder cobrar el servicio del Ayuntamiento de Torremolinos.

El titular del juzgado de lo penal 14 de Málaga impuso a la dueña de Parque Animal la mayor pena posible atendiendo a que la acusada era responsable del bienestar de los animales a los que sacrificó con dolor defraudando la confianza de los que les dejaban las mascotas para su cuidado.

Además de los tres años y nueve meses de cárcel por maltrato animal, falsedad documental e intrusismo, le impone una multa de cerca de 20.000 euros atendiendo a la capacidad económica de la acusada que cuenta, en propiedad, con más de 30 pisos y 3 locales comerciales en la capital malagueña. Deberá indemnizar a los socios de Parque Animal y a uno de los veterinarios a los que despidió.

La sentencia también condena al empleado de Parque Animal acusado en este proceso como autor de los delitos de maltrato animal e intrusismo por cooperar con los sacrificios y la administración irregular del eutanásico.