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SER DEPORTIVOS VALENCIA

La Junta del rencor, la cruda realidad y el gran fraude

La opinión de Pedro Morata tras la celebración de la Junta de Accionistas Ordinaria del Valencia CF

Amadeo Salvo y Aurelio Martínez. /

A la misma vez que Anil Murthy confirmaba que en el contrato de compraventa del Valencia CF a Peter Lim NO HABÍA OBLIGACIÓN LEGAL por parte de Meriton de acabar el nuevo estadio para el Centenario, el autor del monumental fraude de palabra y engaño de acto, Amadeo Salvo, estaba en el gimnasio Virgin de los cines Kinépolis entrenando. Por fin, alguien con voz del propietario confirmaba lo que la SER se empeñó en demostrar a todos los valencianistas. A aquellos que querían saber la verdad y a los que preferían desconocerla.

Contra viento y marea, la SER desveló el contrato, lo tradujo y la gran mentira, la gran película afloraba. Por ello, cuadra que cuando se destapaba 'oficialmente' la película, Amadeo Salvo estuviese en Kinépolis; porque eso es lo que es, ha sido y será para el valencianismo: un mal actor y un personaje desleal a la verdadera película que debía servir que no era otra que lograr lo mejor para el Valencia C. F.

Y Amadeo Salvo sólo sirvió a su entonces actor principal: Peter Lim. El 'Oscar' que se llevó a cambio lo sabe él. Pero en Valencia allá por donde vaya y camine la gente debe saber y sabe que ENGAÑÓ a la gente de buena voluntad que creyó en él, pensando que era un personaje de realidad pero era un actor mequetrefe, poseído por el ego y la vanidad, que utilizó sus grandes capacidades de seducción, para conseguir que 16 irresponsables patronos vendieran asustados, cegados y sin hacer preguntas el Valencia C. F. a un señor de Singapur que hizo muy bien su trabajo y compró lo que tuvo que comprar para conseguir el club lo más barato posible.

Yo en su lugar hubiese hecho lo mismo. El precio oficial pedido y adjudicado era eliminar la deuda bancaria (256 millones de euros), obligación de acabar el nuevo estadio en 2019 y pagar la deuda de la Fundación con Bankia (avalado por la Generalitat): 94 millones de euros. Eso como mínimo. Aunque el otro actor que al final se convirtió en un simple extra de unos euros el día (Aurelio Martínez) añadió verbalmente (pero, por supuesto, no en el contrato) que debía comprar el solar del viejo Mestalla por 150 millones de euros, si nadie lo compraba por esa cifra o más.

Al final el actor secundario, el extra y los otros 15 patronos que sólo formaban parte del decorado de cartón piedra acabaron por (mal) vender el Valencia C. F. por lo imprescindible legalmente: 94 millones de euros Y NADA MÁS. Por ello que no se queje más de las contingencias de Porxinos, Multa UE, etc. porque las conocía antes de comprar y las utilizó para abaratar el precio. Lim lo hizo muy bien y los valencianos, esos 17 'muñegotes', muy mal para el Valencia C. F. y muy bien para Lim. Hubo dos valientes que votaron en contra de la 'manada': Miguel Bailach (Diputación de Valencia) y Cristóbal Grau (Ayuntamiento de Valencia). Y hubo otro de la Generalitat que sólo cumplía órdenes: Mateo Castellá, el director general de Deportes, que avisó a su jefe el entonces Conseller de Hacienda (hoy Delegado del Gobierno), Juan Carlos Moragues, de la tostada que se olía. Fue el único que hizo preguntas incómodas y responsables, pero Moragues le dijo que lo único que le importaba a la Generalitat era liberar el aval del préstamo a Bankia y que no era su problema quién compraba el Valencia C. F.

Así que entre todos lo manosearon y los 17 lo (mal) vendieron. Aurelio, que contempla todo esto desde su despacho en el Puerto, mejor pagado que el de Ximo Puig, ya podría preparar una lancha rápida amplia para que entraran los 17 patronos, incluido él, y emigraran al menos del entorno del Valencia C. F., porque parece claro que no les da ni vergüenza pasear por los alrededores de Mestalla.

Recordemos sus nombres para mayor gloria: Amadeo Salvo, Aurelio Martínez, Salvador Belda, Fernando Giner, Vicente Muñoz, Blas Madrigal, Héctor Villalba, Salvador Navarro, Lluis Martí, Francisco Blasco, José Enrique Silla, Isidro López, Alberto Peñín, José Luis Zaragosí, José Viña y los políticos del PP que respondían a órdenes distintas pese a pertenecer al mismo partido político (Partido Popular): Mateo Castellá y Rafa Ripoll (Generalitat) votaron a favor; Cristóbal Grau y Miguel Bailach (Ayuntamiento y Diputación, respectivamente) votaron en contra.

Amadeo Salvo y Peter Lim, en la puerta de Mestalla. / VCF

No fue culpa de Lim el precio al que lo consiguió y las obligaciones de las que se libró. Es culpa de esos 17 valencianos. Igual que al Valencia C. F. no lo arruinaron en Singapur, lo arruinaron en Valencia y fueron valencianos. Y la factura la pagó uno de Singapur. Y ése es el precio a cuando hace años Bautista Soler, cuando yo veía que el club se iba de madre económicamente, le pregunté: “Bautista, pero ¿cómo vais a darle ese contratazo a Angulo y Villa?”. Y Bautista Soler me respondió: “Tú no te preocupes, Pedro, que alguien lo pagará". Llevaba razón: lo pagó Peter Lim. Y por eso Singapur ha aparecido en nuestras vidas.

Los actos o la dejación de responsabilidad traen consecuencias. Ser impopular, ser riguroso, ser responsable: o sea, Ilusionarse sin poder, gastar sin deber, en definitiva estirar el brazo más que la manga antes o después trae consecuencias. Por eso 12 años después, yo vuelvo a avisar que estamos ya bailando peligrosamente sobre una situación parecida a aquella. Y la consecuencia podría ser peor que la presencia de Lim. Aviso a navegantes, con una diferencia: este propietario tiene más músculo económico, pero mucho menos apego al club, a la ciudad y a la gente de aquí. Un día 'pega a fugir' y deja el juguete roto aquí y entonces vendrán las 'madres mías'.

En cualquier caso, el destino del Valencia C. F. ya no está en manos de nadie de aquí y está sólo en manos de Peter Lim, al que yo le reconozco que poner 95 millones obligados y 100 más voluntarios, aunque mal gastados, es algo muy muy a destacar. Lim ha puesto en euros más que golpes en el pecho se han dado muchos valencianistas de boquilla que tienen sólo miles de consejos y soluciones. Y eso es irrefutable.

Anil, por boca de Lim, lo sentenció sin maquillaje: No fue el sentimiento el que salvó al club; fue el dinero contante y sonante de Peter Lim". Y eso duele, pero hay que masticárselo. Otra cosa es que Lim pretenda que se borre, como si de un truco de magia se tratara, su gestión en el Valencia C. F. En lo único que ha mejorado el club ha sido en que lo que debe lo puede pagar en 12 años que quedan. Pero la deuda es casi la misma que cuando él llegó, a pesar de la maravillosa quita bancaria que Lim logró de 61 millones de euros, siempre y cuando él sea el máximo accionista. Y en todo lo demás ha empeorado.

Como mucho, en este momento iguala lo que era el Valencia C. F. antes, pero después de dos temporadas, en lo deportivo, grotescas y sonrojantes. Y de ahí los “falsos” aficionados que llama Anil, cuando le gritaron "Peter, vete ya", hastiados de tanto ridículo. Y hubo una parte de protestas interesadas por el conflicto de los expulsados en la Curva y otras provocadas por su anterior Director Comercial aquí, justo en el momento que intentaba volver. En la Junta comprobamos que al menos Lim es de carne y hueso… siente y padece. Y tenía rencor dentro de su alma.

Encima que me llaman, que pongo 195, que presto 26 y que salvo el club, ¿me dicen 'vete ya'?". Eso para la soberbia asiática, que como hemos visto en Layhoon nos miran por encima del hombro, lo llevaba clavado y, en cuanto ha podido, lo ha vomitado en la camisa de Anil Murthy, que le ha tocado el papel de escribirlo con su cara y verbalizarlo con su voz en representación de Peter Lim, porque no creo que Anil sea tan torpe, ni que nos mire por encima del hombro con esa sobradez. Pero es el precio de su cargo y Anil tampoco quiere que Lim haga con él lo que hizo con Layhoon, o lo que el propio Anil viene haciendo a empleados con su 'guadaña': despidos. Entiendo el rencor de Lim; es humano. ¿Se ha puesto usted en su piel?

Como entiendo el hartazgo de miles de valencianistas 'buenos' que pagan su pase, compraron acciones, van a Mestalla, no arruinaron el club, simplemente hicieron de aficionados y accionistas sin más y que se quejaron en Mestalla después de muchas, pero muchas, vergüenzas pasadas y después de una paciencia infinita con Lim hasta que ya no pudieron más. Y un día (y no fueron todos) corearon el "Peter, vete ya". El clasismo asiático de su sangre azul no lo podía resistir y el editorial famoso ha sido la revancha. Pero en mal momento.

Sólo 11 partidos sin perder y Mateo y Marcelino es poco bagaje para sacar pecho. Yo diría que es inoportuno ahora. Con hechos consolidados mucho más grandes, como el nuevo estadio reiniciado y el equipo en Champions, podrían haber expresado su dolor de otra forma y, en vez de escupirlo, incluso habría sido una oportunidad para generar empatía hacia Lim. Pero igual que a Salvo le cegaba la razón su vanidad, a Lim y Layhoon le ciega su razón, el clasismo y la soberbia de mirarnos por encima del hombro. Y por ahí 'murió' uno y 'morirá' el otro si no endereza el discurso sus actos.

Yo que he sido durísimo en el proceso de venta con Salvo y Aurelio, porque Lim no era la mejor oferta y ambos consintieron un 'tongo', afirmo que le tengo a Peter Lim el gran respeto de que no ha sido 'bla, bla, bla', sino 'clin, clin, clin... caja'. Desde luego malgastados los 100 millones, pero no han sido del Monopoly. No sé cuánto le puede doler a Lim 194 millones y 26 prestados, pero el riesgo a dia de hoy lo tiene él. Y el riesgo de tener a Lim aquí lo tenemos nosotros por los delirios de grandeza de unos pocos, falsamente creídos y encantados (hipnotizados) por muchos con torticolis de mirar hacia otro lado y mirar al cielo esperando que la cigüeña trajera al niño desde París.

Por lo demás, me sorprende que Anil redujera a Mateo Alemany de Director General a Director Deportivo y echo en falta saber con claridad cuestiones relevantes como si hay obligación asumida en firme (tener el objetivo es otra cosa menor) de acabar el nuevo estadio en mayo de 2021. Y, sobre todo, cómo piensan obtener el dinero para acabarlo mas allá de enseñar las fotitos. El objetivo, dijo Anil, “es jugar en la 2021/2022”.

Foto del Nuevo Mestalla proyecto 2017. / VCF

Un objetivo es una cosa y una obligación con penalización por incumplimiento es otra cosa. Lo sabe bien Peter Lim, que por ello no firmó nada como lo segundo respecto al nuevo estadio y el Centenario. Y tampoco nadie apretó sobre si el modelo de club va a ser siempre vender jugadores para tapar desequilibrios. Mateo hizo gala de una argucia para justificar que hay que vender para tener un FPF más alto. Como chiste está bien, si el interlocutor o el auditorio es facilón, que era el caso. Convertir en una virtud para poder fichar más, lo que es una obligación de tener que vender más porque si no, más antes que después, QUIEBRAS.

Es en este momento cuando echo de menos un Paco Roig serio en la Asamblea, porque de Zorío y su equipo, ni rastro en la Junta. Un Paco Roig en versión responsable, pero con su capacidad y verborrea, pone boca abajo a Meriton en la Junta, los hace llorar y arrodillarse a pedir perdón con los dos últimos añitos en el infierno que nos ha regalado. Y desde luego para Mateo Alemany no habría sido un paseo en velero, de los que él conoce.

Me quedo con una duda: la estrategia de comunicación de Anil Murthy ¿puede acabar dibujando dos Valencias C. F.: el bueno de la doble M (Mateo y Marcelino) y el VCF soberbio de Singapur? Son el mismo, pero la cuestión es cómo lo percibe la gente. El equilibrio de poderes, ego y celos entre Anil Murthy y Mateo Alemany va a ser clave para que el club sume tantos puntos en la gestión como suma de momento en el césped. Cuento con la inteligencia emocional de Anil y Mateo, porque el mando a distancia de Lim es como una liebre: incontrolable.

Aunque aquí lo que va a ser importante es: si en verano Lim los pone o no ante la que se viene encima. Por mi parte sin exigírselo, por supuestísimo. Pero de su apuesta o no, va a depender en gran medida el tamaño del VCF que viene, tanto si está en Champions como si no. Porque la venta de jugadores que habrá que hacer en verano, por 60 millones netos, servirá para tapar el roto de esta temporada, pero no de la que viene.

Y entonces, después de haber vendido en 3 años jugadores por 216 kilos, ¿cuál será la solución? ¿Por cuarto año consecutivo de Lim volver a vender a lo Llorente? Pues para ese viaje no hacían falta estas alforjas.

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