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Eliminación injustificable

La Real Sociedad cae eliminada en Anoeta contra el Lleida de Segunda B al perder 2-3, cuando al descanso ganaba por 2-0. La imagen del equipo realista en la segunda parte fue ridícula

Los jugadores de la Real se retiran cabizbajos mientras el Lleida celebra su clasificación / ()

Eliminación injustificable de la Real contra el Lleida, que hizo historia en Anoeta al clasificarse remontando en la segunda parte el 2-0 que reflejaba el marcador al descanso, que era un 3-0 en la eliminatoria. Entonces era inimaginable lo que podía suceder, porque la Real había sido mejor. Pero los donostiarras no salieron de vestuarios, su actitud fue injustificable en el comienzo de la segunda parte y permitió convertir en realidad un sueño del Lleida que parecía imposible. Dio la sensación de que lo vieron hecho, como que no hacía falta jugar la segunda parte, y el Lleida quería jugar, exprimir sus posibilidades y apurar sus opciones, porque pequeñas que fueran. Jugaron contra corriente, quitaron la razón a la razón, y su fe tuvo un premio muy grande. Enorme. Tanto como el descalabro de la Real, que es muy graves revivir viejos fantasmas que parecían olvidados en la Copa.

La Real Sociedad parecía que encarrilaba pronto su clasificación con una superioridad evidente sobre un Lleida que le puso muchas ganas, pero que en el arranque se mostró inferior al plan B de Eusebio. La realidad es que la Real empezó sin darle opción alguna al Lleida. Solo Javi López en banda derecha, con su calidad, especialmente mostrada en un córner en el que estuvo muy cerca de lograr un espectacular balón olímpico.

A partir de ahí, la Real remarcó su dominio, con balón y posicional. Y las ocasiones comenzaron a caer del lado txuri-urdin, que a partir del cuarto de hora de partido, encerró al Lleida delante de su portería. Fruto de esa superioridad, llegó el primer gol De Diego Llórente, de los pocos titulares habituales en el once por aquello de que no podrá jugar en el Wanda Metropolitano el fin de semana. El madrileño remató de forma inapelable un centro de Carlos Martínez, y después un pase de Llorente desde la defensa serbia para que Juanmi Jiménez pusiera el 2-0.

Entonces parecía que la eliminatoria ya estaba sentenciada. Pero nadie contaba con que la Real diera por hecha su clasificación y bajara los brazos de forma alarmante. El Lleida lo vio claro, se encontró con el 2-1 de Aitor Núñez, y el desastre defensivo realista permitió que el equipo catalán soñara con hacer historia, con una desajuste injustificable que permitió el penalti que daba origen al penalti marcado por Manu Molina que hacía presagiar todo lo que vino después. Y lo que vino fue la locura del Lleida, un centro desde la derecha de Manu Molina lo remataba Bojan Radulovic de cabeza con Toño quedándose a media salida. Un gol histórico ante el que la Real no tuvo respuesta, se quedó sin palabras, y fue viendo pasar los minutos de forma agónica, mientras el Lleida se venía arriba y hacía historia remontando en media hora un 3-0 en la eliminatoria. La fiesta del Lleida sobre el césped estaba más que justificada.

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