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OPINIÓN

Previendo lo imprevisible

El Numancia remontó cuando menos se esperaba en un partido que siguió un guion relativamente previsible con dos equipos endebles en defensa y mostrando una fe inquebrantable

En esto del fútbol no se pueden dar las cosas por sentadas de antemano, ni predecir resultados, ni anticipar cómo van a ser los partidos... Y mucho menos en esta segunda división, que está más igualada que nunca (que ya es decir con los precedentes de pasadas temporadas).

Sin embargo, y a toro pasado, parte de lo vivido este domingo en Valladolid, ya se veía venir. Lo analizamos: dos defensas endebles en contraste con apuestas ofensivas, un Valladolid que ataca muy bien y que es efectivo con el pichichi de la categoría al frente, Jaime Mata, y un Numancia al que fuera de casa le cuesta controlar (y ganar) los partidos, llegando a Zorrilla tras dos derrotas ligueras pero con la revitalizante clasificación copera muy reciente. Cogemos estos argumentos, los metemos en la coctelera y nos sale un combinado de muchos goles. Luego otra cosa es el sabor. En este caso dulce, mucho, al final tras un inicial regusto amargo. Otra vez errores en defensa y otra vez con goles como castigo a los fallos. Y el horizonte muy oscuro al descanso.

Pero este Numancia ha demostrado este curso aquello del 'querer es poder'. Y cuando quiere, puede. Lástima que parezca (remarcó, parezca) que a veces no quiere (o al menos no tanto). ¿Qué pasó? Fe inquebrantable, motivación, ilusión, nada que perder con un 2-0 adverso, la expulsión de Kiko Olivas, un rival (también hay que reconocerlo) que lo puso 'a huevo'... Hasta la fiesta final del 2-3. Y entre medias, todo hay que decirlo. El entrenador rojillo tuvo su parte de culpa en la remontada. Con la entrada de Pablo Larrea en el minuto 52 por un 'gafado' Dani Calvo y la reubicación de Escassi como central, el Numancia ganó enteros y el 'hombre por hombre/delantero por delantero’ Guillermo por Higinio (buen partido del murciano, por cierto) fue también clave. Tanto que criticamos los lunes en la Tertulia a Arrasate por sus tardíos cambios en los partidos, en esta ocasión, todo lo contrario. ¡Chapeau!

Y así el Numancia puso fin a una semana que se presentaba como exigente y que empezó mal, con la derrota en Oviedo en un flojo encuentro, que siguió mejorando, y mucho, con la Copa en Málaga y que tuvo su guinda en Pucela, con una victoria épica. Y hoy en el sorteo nos ha tocado el Real Madrid Bienvenido sea. ¡La temporada se pone más apasionante que nunca!

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