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Elecciones 21D

Los programas electorales del 21 D

El eje nacional prima sobre todo lo demás, pero en los compromisos de los partidos también figuran estrategias para el regreso de las empresas, las listas de espera de la sanidad o los medios de comunicación públicos, entre otros temas

Junts per Catalunya

El programa electoral de la candidatura de Carles Puigdemont prioriza el diálogo con el gobierno español. El PDeCAT, junto con ERC en Junts pel Sí, defendió en 2015, la declaración de independencia y la proclamación del Estado Catalán en un plazo máximo de 18 meses. Ninguna de las dos cosas aparece ahora en el programa electoral de Junts per Catalunya, una candidatura encabezada y liderada por Carles Puigdemont.

La hoja de ruta para esta legislatura tiene 94 páginas y recoge el compromiso de "continuar la construcción de la República catalana". Pero Junts per Catalunya prioriza "la vía del diálogo, como siempre hemos hecho". Añade que hablarán "reafirmando siempre nuestro derecho a la autodeterminación, amparado en los tratados internacionales firmados por el Estado Español".

Junts per Catalunya se compromete a "restaurar al presidente de Catalunya, Carles Puigdemont" y advierte que "impulsar cualquier otro candidato es legitimar el artículo 155 y el ataque a la democracia".

Para que el diálogo sea posible exigen la revocación de las causas pendientes "por motivos políticos" y poner fin a la aplicación del artículo 155 de la Constitución, " a la intervención financiera de la Generalitat y a la ocupación policial".

 

ERC

Tras prometer hacer la independencia en 18 meses, ERC se ha visto en la obligación de reformular su discurso y también sus promesas electorales. Dos años después de ‘Junts pel sí’, los republicanos evitan en el programa cualquier referencia a la vía unilateral y priorizan una negociación bilateral con el Estado para “hacer posible el acceso de Catalunya a la plena independencia” y la “articulación democrática de la República Catalana”.

El primer objetivo que se fijan los de Junqueras pasa por “restaurar un Govern y un Parlament legítimos”, “defender las instituciones catalanas” y trabajar por la libertad de los “presos políticos”. Una vez logrados estos objetivos, el ‘procés’ entraría en una nueva fase, la de “hacer República”.

A grandes rasgos, esto significa poner en marcha el denominado proceso constituyente e impulsar medio centenar de medidas sociales, estén o no suspendidas por el Constitucional, como la ley contra la pobreza energética aprobada la pasada legislatura.

“Hay que deshacerse de las fuerzas del inmovilismo que frenan cualquier reforma necesaria, que temen la innovación, actúan al servicio del statuo quo y perpetúan las desigualdades”, argumentan en el programa.

En materia fiscal los republicanos plantean rebajar el tipo mínimo del IRPF del 12 al 11%; subir el impuesto sobre las trasmisiones inmobiliarias; o reformular tributos tumbados por el Constitucional, como el de depósitos bancarios o el de las nucleares.

Además, se comprometen a trabajar para que después de 21 haya un “Gobierno fuerte” con todas las fuerzas favorables al referéndum y contrarias al 155.

Ciudadanos

El programa de la formación naranja promete poner fin al procés separatista, recuperar la normalidad y la autonomía de Cataluña y trabajar por restaurar la convivencia entre todos los catalanes. Proponen la aprobación urgente de un Plan de Choque para el Retorno de las Empresas que junto con un ambicioso programa de incentivos fiscales, financieros y administrativos.

Aseguran que suprimirán todas las “estructures d’Estat” e impulsarán un pacto para la priorización de las políticas sociales en Cataluña.

El punto cuarto habla de luchar contra la corrupción y acabar “para siempre” con la cultura del “3 per cent” en la contratación pública. Se promete también trabajar por unos medios de comunicación públicos neutrales, plurales y al servicio de todos los catalanes.

El programa también contempla que se garantice una educación pública de calidad, trilingüe y donde no se politice a los niños, “revolucionar” los sistemas de orientación, formación y reintegración de desempleados para reducir a la mitad el paro de larga duración en Cataluña y reducir las listas de espera en la sanidad pública, bajando el tiempo medio de espera para una visita al especialista en un 20%.

Además figura el compromiso de impulsar el Corredor del Mediterráneo como “infraestructura de transporte estratégica” y la mejora “de una vez por todas” del sistema de Rodalies.

 

PSC

Aunque el candidato del PSC, Miquel Iceta, no se cansa de decir que estas no son unas elecciones de programa si no de proyecto, los socialistas han presentado un programa de 148 páginas con 700 propuestas para conseguir dar el "giro" que prometen durante la campaña

El programa pretende recuperar el consenso y la confianza. Y para ello plantea una reforma de la Constitución en clave federal que dé paso a un nuevo Estatut de Autonomía para Cataluña. Ambos votados en referéndum. Esta reforma constitucional debe ir acompañada de un nuevo modelo de financiación a través de un Pacto Fiscal Federal que incorpore el principio de ordinalidad; es decir, que las comunidades que más aportan no pierdan posiciones en el ranking tras el reparto de recursos entre todas las autonomías. En su programa incluyen también una reforma fiscal para bajar el tramo autonómico del impuesto de la renta a los que menos ingresan y para subirlo a las rentas más altas.

Otro de los objetivos del PSC es que vuelvan a instalarse en Cataluña las más de 2.000 empresas que se han marchado desde la fallida Declaració Unilateral de Independencia. Quieren conseguirlo con un gran acuerdo con empresarios y sindicatos que garantice la seguridad jurídica.

En materia laboral, el objetivo de la candidatura de Iceta es luchar contra la precariedad, haciendo aflorar 50.000 empleos de la economía sumergida y convertir en fijos e indefinidos otros 50.000 contratos que ahora son a tiempo parcial o temporales, de manera fraudulenta. También prometen en su programa un plan de choque contra el paro juvenil.

En políticas sociales la prioridad fijada en el programa es recuperar los niveles de inversión previos a los recortes. El programa se fija como objetivo alcanzar lo invertido en 2010, lo que supone incrementar en 1.300 millones los recursos.

Y no falta una de las reivindicaciones clásicas: una nueva Ley Electoral para mejorar la proporcionalidad

Catalunya En Comú-Podem

La formación de Colau y Doménech defiende que la población catalana "debe poder expresarse libremente", por lo que apuestan por hacer un referéndum pactado con el Estado. Para hacerlo proponen que, "partiendo de una propuesta surgida del acuerdo entre una amplia mayoría de las fuerzas políticas y sociales catalanas", se impulse en el Congreso de una 'ley de Claridad' que defina las condiciones del referéndum y la interpretación del resultado, entre otras cuestiones.

El programa advierte de que en los últimos meses "la DUI por un lado y la represión judicial y policial por otra, han generado una enorme inestabilidad e incertidumbre", de manera que creen necesario recuperar la estabilidad y la seguridad de la economía a través de un plan para incentivar el retorno de las empresas que se han marchado de Catalunya desde el 1-O.

Los comunes apuestan por recuperar la agenda social “que hace demasiado tiempo que está olvidada en Cataluña”, eliminar los beneficios fiscales de los sectores más privilegiados para "financiar y consolidar el estado del bienestar", y por ello proponen una modificación del IRPF para gravar los niveles más altos y recuperar el impuesto de Sucesiones.

Los 'comuns' defienden un modelo educativo que "se orienta a desarrollar las capacidades de todo el alumnado de forma inclusiva" y se comprometen a mantener la inmersión lingüística, y a revocar los acuerdos educativos religiosos.

 

CUP

La CUP afronta estas elecciones que considera "ilegítimas" con un programa que plantea 155 propuestas para mantenerse "en pie" ante la represión del estado y el 155 y empezar a caminar hacia la nueva república.

El objetivo principal de los cupaires es hacer efectiva la república que, según dicen, la gente votó el día 1 de octubre y el Parlamento proclamó el 27. Para materializarla, la CUP sólo contempla una única vía posible que pasa por desobedecer España y actuar con unilateralidad. Estas dos premisas son básicas e innegociables para formar gobierno con el resto de partido independentistas: si no están dispuestos a iniciar un proceso constituyente, con la CUP que no cuenten.

Siguiendo el objetivo de construir una república feminista, socialista y ecológicamente sostenible, en su programa se pueden encontrar varios puntos que van más allá de la independencia. Han presentado un bloque de propuestas sociales que incluye un plan de choque contra la pobreza con el fin de reducir los altos niveles de desempleo y la precariedad laboral. También quieren construir un sector público potente, con políticas públicas amplias y variadas que sean garantía de soberanismo social. Quieren llevar a la práctica la filosofía del bien común y un modelo económico basado en energías renovables, crear una banca pública y un único sistema educativo público y universal.

Por último, la CUP se descuelga de la idea de seguir formando parte de la Unión Europea. Aparcan lo que consideran "un proyecto fracasado e incapaz de dar una respuesta democrática a las peticiones de un pueblo". Para los cupaires, la vía del diálogo, ya sea con autoridades españolas o europeas, ha quedado obsoleta.

 

PP

El Partido Popular aún no ha hecho público su programa para estas elecciones, pero han trascendido algunas propuestas. El PP promete crear un escenario económico y fiscal más favorable a las clases medias y que facilite el posible retorno de las empresas que han trasladado su sede fiscal o social fuera de Catalunya.

Apunta el Partido Popular la posibilidad de eliminar una serie de tributos propios de la Generalitat aprobados por el Parlament en los últimos años: el impuesto sobre las grandes superficies comerciales, el impuesto sobre elementos radiotóxicos, el impuesto sobre la emisión de óxidos de nitrógeno a la atmósfera producida por la aviación comercial y el impuesto sobre la emisión de gases y partículas a la atmósfera producida por la industria.

También plantea la reducción del impuesto de actos jurídicos documentados, rebaja del tipo general del 1,5% al 0,75% para documentos notariales, lo que reduce el coste de las actas notariales en general y en particular las de constituciones de empresas y compra de viviendas.

Hay también un apartado para el Impuesto de la Renta. Proponen reducir el IRPF con diferentes medidas. Primero, hacer coincidir los cinco primeros tramos autonómicos con los estatales. De este modo, al combinarlos se elimina la actual complejidad de cálculo. Asimismo, ven factible una rebaja de los tipos impositivos, sobre todo en las rentas más modestas y se amplía en los tramos inferiores.

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