"No pueden acogerse a que algo es legal cuando se sabe que va en contra de los derechos humanos"

El Movimiento Feminista de Euskal Herria denuncia el envío de armas con destino a Arabia Saudí y que se construya un muro que impida el libre tránsito de personas

Este sábado a las 11 de la mañana, el Movimiento Feminista de Euskal Herria ha convocado una marcha en el puerto de Santurtzi para reivindicar que no se utilice para el envío de armas con destino a Arabia Saudí y que, al mismo tiempo, no se construya un muro que impida el libre tránsito de personas.

La concentración busca reivindicar el papel de la mujer en la memoria, en los momentos de conflicto y fundamentalmente en la construcción de la paz. Para ello recuperan la figura de las integrantes del Greenham Common que, en 1981 y durante 10 años, organizaron un campamento de paz para protestar contra la decisión del ejecutivo británico de permitir misiles crucero en la base de la OTAN. Un feminismo fuerte que rechace el transporte de armas con destino a Arabia Saudí, que reivindica la negativa del Gobierno vasco a permitirlo, y un feminismo que al mismo tiempo demanda al Puerto de Bilbao que no colabore en la creación de fronteras. "No puede dedicarse a proteger las mercancías más que los derechos humanos", señala Anabel Sanz, portavoz del movimiento, "ya nos gustaría que los mismos recursos se invirtieran en desarrollar políticas públicas, en combatir la violencia machista o en la acogida de las personas desplazadas".

Por ello, insisten en que la marcha reivindicativa es solo el principio "porque no nos parece que se pueda plantear la respuesta del Gobierno vasco respecto a las competencias". Son conscientes de que "las decisiones se toman en otro lugar", pero instan al ejecutivo autonómico a que "desobedezca esas leyes y que no transporte armas para asesinar a personas en otros lugares del mundo"  y para reprimir derechos humanos, los mismos que se impiden aquí con la construcción de muros, como el de Zierbena. "El mundo y todo lo que ocurre es como una especie de puzzle en el que tú no puedes sacar una pieza y decir: 'no, estamos haciendo algo legal', cuando se sabe que va contra los derechos humanos", lamenta.

Esta semana hemos sabido que por primera vez en seis años la industria armamentística ha incrementado sus ventas. Según el Instituto Internacional de Estudio para la Paz de Estocolmo son casi 375 mil millones de dólares: aproximadamente el PIB de un país como Colombia

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