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Las dilaciones indebidas amenazan a juicios como el Brugal

Los magistrados se muestran desmoralizados porque estas atenuantes son el pan de cada día, debido a la falta de medios en los juzgados, según el juez decano, Salvador Bellmont

El juez decano de Alicante, Salvador Bellmont, (d) en una reunión, junto a la presidenta del TSJ de la Comunitat Valenciana, Pilar de la Oliva, y el juez decano de Valencia, Pedro Viguer. /

La precariedad tanto en dotación de personal como de medios en los juzgados de Alicante ha vuelto a caracterizar 2017 y lo peor es que no tiene visos de solucionarse en 2018.

Lo advierte el juez decano de Alicante, Salvador Bellmont, quien al igual que el resto de jueces y decanos de España, confirma que las medidas de refuerzo están resultando "un completo y absoluto fracaso".

Actualmente, los juzgados alicantinos rebasan los 4.000 asuntos. Los más sobrecargados, explica Bellmont, son los juzgados de lo Penal, que superan el 140% de su capacidad. Y esto, avisa el juez, puede repercutir en dilaciones indebidas para juicios tan esperados y mediáticos como puede ser el del caso Brugal.

Una cifra, además, estos 4.000 asuntos, que ha crecido en un 40% sólo en los dos últimos meses (teniendo en cuenta que a mediados de octubre los asuntos acumulados eran 2.500) y que como en muchas otras ciudades, supera todas las previsiones realizadas por el Consejo General del Poder Judicial y sigue con previsión al alza. Todo ello agravado con el hecho de que, a estas alturas, la provincia debería contar con el cuádruple de unidades judiciales de las existentes.

Para Bellmont se está llegando a "unos límites delicados en la cuestión de prescripciones". Las atenuantes por dilaciones indebidas, con la consiguiente reducción de pena, son el pan de cada día, dice. Esto afecta a todos los juicios, y por supuesto, a los de gran repercusión social, como el inminente, del caso Brugal con la alarma social que ello puede acarrear.

Lo peor es que el próximo enero arrancará sin los dos juzgados de nueva creación previstos en Alicante capital el número 9 de lo Penal y el 13 de Primera Instrucción, pendiente éste desde 2010. La Generalitat lo contempla como pronto, a partir del primer trimestre del año. Para Bellmont más que falta de voluntad es un problema de "falta de coordinación".

No sólo hay carencia de jueces, también de letrados. El actual letrado del juzgado especializado es, a efectos reales, un 50 %. Compatibiliza esa labor con la que realiza en el juzgado de Instrucción nº5 y está también "totalmente desbordado", afirma el decano.

Y la falta de personal no es su único caballo de batalla. Tampoco las infraestructuras ven solución. Se están acondicionando algunas dependencias, pero la nueva sede en la avenida Aguilera es algo "a largo plazo" y mientras, augura, sigue el hacinamiento actual.

Visto, por tanto, que la falta de medios ha abocado al actual atasco de los juzgados, los jueces decanos han instado al Consejo General a que deje sin efecto a partir del 31 de diciembre, el actual plan de especialización y a que los asuntos que se ingresen a partir del próximo 1 de enero, se repartan entre todos los juzgados de primera instancia de todos los partidos judiciales.

Precisamente, y para aliviar algo la sobrecarga de trabajo de los juzgados de lo Penal de la ciudad, el TSJ ha aprobado un plan de choque que incluye la creación de dos unidades de apoyo.

Cada unidad  deberá asumir unos 600 asuntos derivados por los ocho juzgados de lo Penal con sede en Alicante para tramitarlos hasta que haya una sentencia firme o el procedimiento sea archivado.

 

 

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