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S.O.S Radar

El próximo 31 de diciembre podría quedarse sin atención el radar meteorológico instalado en Navaluenga que avisa de posibles inundaciones en el Valle del Alberche

Efectos de la riada de 1997 /

Es el radar meteorológico de Banda X. Es el que utilizan en las carreras de Fórmula 1 o el Mundial de Motociclismo para predecir la posible llegada de la lluvia a los circuitos con carácter inminente. En España hay 4. Dos los tiene el Canal de Isabel II en Madrid. Otro es el que se utiliza en esas pruebas deportivas y va recorriendo los circuitos. Y, aunque la mayoría lo desconozca, el cuarto está instalado en nuesta provincia. Concretamente en el Campo de Golf de Navaluenga. Y si nadie lo soluciona, puede tener los días contados.

Concretamente, hasta el 31 de diciembre de este año 2017. Y no porque vaya a retirarse de esta ubicación sino porque el proyecto científico que lo colocó allí cesa por falta de fondos. La instalación seguirá pero no habrá científicos que vigilen y analicen los datos que se consiguen. Lo denuncia publicamente Andrés Diez, Científico Titular del Área de Investigación en Peligrosidad y Riestos Geológicos del Departamente de Investigación y Prospectiva Geocientífica del Instituto Geológico y Minero de España.

Y esos datos pueden ser muy importantes para la población de Navaluenga y del Valle del Alberche ya que su función principal es avisar de fuertes tormentas que se puedan producir en la cabecera del valle y las inundaciones que provocaría río abajo. Y esto ya ha sucedido.

Radar ubicado en Navaluenga / Andrés Díez

El origen de esta historia está en los años 90 cuando los científicos se percataron de la existencia de inundaciones que afectaron a las zonas más próximas a los cauces del Alberche y del arroyo Chorrerón en Navaluenga. Pero fue la madrugada del 17 al 18 de diciembre de 1997, ahora hace justo 20 años la que llevó a que se decidiera instalar instrumentos de medición para monitorizar la zona. Y es que en esa noche, se calcula que cayeron 265 litros por metro cuadrado en la cabecera del valle. El único pluviómetro cercano que existía entonces estaba en el Pantano del Burguillo. Y allí solo se recogieron 23 litros. Entre ambos puntos hay 6 kilómetros de distancia en línea recta y una diferencia de altitud de casi 1.400 metros.

De ahí la importancia de tener vigilada la cabecera del valle. "Esa cuenca es muy especial porque las precipitaciones en eventos extremos son equiparables a las que se producen en el Levante español con las conocidas como gotas frías. Además, la constitución geológica de la zona con rocas graníticas, hace que su respuesta a estas precipitaciones sea repentina formándose avenidas súbitas que llegan rapidamente al fondo de los valles arrastrando todo a su paso, lo que les hace especialemente peligrosas" afirma Andrés Díez que además es uno de los impulsores de estas investigaciones en la zona.

"Es una de las zonas más estudiadas no solo de España sino yo me atrevería a decir de Europa" añade. Precisamente esta semana se ha hablado de estas investigaciones en unas jornadas divulgativas sobre esas inundaciones que se han celebrado en Navaluenga organizadas por el Instituto Geológico Minero de España.

Inundaciones en 2014 / Andrés Díez

Aunque no con la intensidad de aquella noche de 1997, estas precipitaciones han seguido produciéndose. El pasado 14 de febrero una tormenta hizo crecer el Alberche hasta los 430 metros cúbicos por segundo cuando actualemente son 0,7 metros cúbicos lo que lleva el río. Unas crecidas que afortunadamente hasta el momento solo han provocado daños materiales.

De ahí la importancia de poder continuar con la labor que se realiza en la zona con ese radar meteorológico que se instaló gracias a Fondos Feder, con una inversión de 103.000 € y la colaboración del Ayuntamiento de Navaluenga. Se encuentra en el Campo de Golf y tiene un radio de 50 kilómetros lo que le permitiría lanzar una alerta con tiempo suficiente de avisar a la población si una tormenta de grandes dimensiones amenazara la zona. Pero para eso, alguién tiene que estar vigilando.

"Es necesario personal para analizar esas imágenes y hacer avisos predictivos" señala el investigador que contempla con preocupación que los fondos dejarán de llegar el próximo 31 de diciembre. "Esperemos que en el futuro podamos continuar con estas investigaciones con el uso de las imágenes del radar de Navaluenga." dice Andrés Díaz, que señala ya han hecho peticiones para poder seguir pero de momento sin una solución.

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