La intensidad del tráfico en Gran Vía cayó casi un 40 por ciento los días con restricción

La circulación se ha reducido tanto en las jornadas con limitaciones a los no residentes como, en menor medida, en las que no hubo esas dificultades de acceso

El dispositivo de Navidad de 2017 se ha desarrollado “sin incidencias significativas”. El tráfico rodado, según el balance del plan que ha realizado el Gobierno municipal, se ha reducido tanto los días con restricciones como los que no en Gran Vía de forma significativa y en menor medida en el eje Prado-Recoletos.

Comparando estos datos con los de 2015, el tráfico se ha mantenido de forma similar en las rondas y los bulevares. El Ayuntamiento también destaca el hecho de que no se han registrado cortes en la M-30 por saturación en el Distrito Centro, como ocurrió en otros periodos navideños.

El estudio municipal previo contemplaba la posibilidad de que “los primeros días sin restricciones pudiesen registrarse colapsos hasta que los conductores se adaptaran a la medida, pero finalmente no ha sido así y no ha habido ni siquiera afección a los túneles de la M-30”.

El Ayuntamiento admite que se han registrado algunas saturaciones, "pero menores que otros años y han sido resueltas rápidamente gracias al dispositivo de Policía Municipal y Agentes de Movilidad".

Durante los días con restricciones, la intensidad se redujo un 39 por ciento en sentido plaza de España -seis puntos más de bajada que en 2015-, y un 37 por ciento dirección Cibeles -con un descenso de cuatro puntos más que hace dos años-. En la calle Princesa la reducción de la intensidad fue similar y menos acusada en la Cuesta de San Vicente. En los paseos de Recoletos y del Prado fue donde menos se apreciaron las medidas del dispositivo, con descensos menos significativos que hace un par de años.

Ayuntamiento de Madrid

En los días sin restricción el descenso de la intensidad fue algo mayor en sentido Cibeles -cuatro puntos más-, muy parecido en dirección Plaza de España y claramente menor en la Cuesta de San Vicente. En la calle Princesa el descenso del tráfico empeoró siete puntos, hubo cinco puntos más en Recoletos, mientras que en el Paseo del Prado se pasó de una caída del 8 por ciento hace dos años a un 0%.

 El Ayuntamiento ha comparado los datos de esta campaña con los de 2015 -había tres carriles por sentido y ahora dos- al ser “más homogéneos” que los obtenidos en 2016. El año pasado hubo días con un carril por sentido, días con dos y otros con tres, así es que esa comparación “llevará más tiempo”. En cualquier caso, la percepción de los técnicos y agentes de Movilidad es que “ha habido menos tráfico que el año pasado”.

El equipo de Manuela Carmena concluye que “la continuidad de la nueva Gran Vía ayudará a una transición suave hacia la APR” (Área de Prioridad Residencial) y permitirá que “la ciudadanía pueda elegir sus alternativas de viaje de forma escalonada”.

Aprovechando la reducción del tráfico durante la Navidad “y teniendo en cuenta el próximo comienzo de las obras de reforma de Gran Vía y la implantación del APR, el Ayuntamiento de Madrid, como ya se anunció, mantiene la configuración de Gran Vía de esta Navidad, que da más espacio al peatón, con el objetivo de “ir reduciendo gradualmente el tráfico de paso por la Gran Vía y promover la movilidad sostenible, en línea con el objetivo de reducir la contaminación y mejorar la salud pública, como marca el Plan A de Calidad del Aire y Cambio Climático”.

La idea que maneja el Gobierno de Carmena es que las obras puedan adjudicarse en los próximos días y que arranquen en febrero, con el fin de que estén acabadas antes de la próxima campaña de Navidad.

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