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Carlos González: "No vamos a tener cortada la calle dos meses"

El alcalde insta a la consellería a que resuelva con celeridad sobre el edificio de Riegos El Progreso que ha tenido que ser apuntalado con cuatro enormes vigas que impiden el tráfico

El alcalde de Elche, Carlos González, ha pedido celeridad a la Consellería de Cultura, para que sus técnicos determinen cuanto antes los pasos a seguir en el edificio, ya medio demolido, de Riegos El Progreso. La orden de paralización de la obra recibida ayer viernes por la empresa, ha supuesto que se hayan tomado medidas de seguridad para evitar cualquier incidente, desprendimiento o derrumbe. Entre esas medidas, se ha apuntalado la fachada con cuatro enormes vigas que cruzan la calle lo que hace imposible el tráfico en la Plaza de la Constitución.

El alcalde ha explicado que los técnicos municipales han revisado el apuntalamiento y lo consideran proporcionado, pero reconoce que se ha generado un problema de tráfico importante en la zona centro.

La obra paralizada se encuentra justo en el eje norte sur que va de la calle Puente Ortices, en pleno centro, a la calle Almórida y Plaza de la Constitución. Así el tráfico en esa dirección y el giro a la derecha desde la calle Corredora, que cruza de este a oeste el centro, está interrumpido y así deberá permanecer por seguridad, hasta que se aclare este asunto. 

Carlos González ha señalado que es consciente de la importancia que tiene determinar el futuro del inmueble y que las competencias son de conselleria, pero pide la máxima celeridad en esta resolución ante el grave problema circulatorio que se ha creado.

La clave

El edificio de Riegos el Progreso fue comprado a la entidad de regantes centenaria y la nueva propiedad tenía licencia municipal para derribarlo, a excepción de la fachada que da al Carrer Empedrat, que en principio, era la única parte protegida por Patrimonio.

La denuncia de un grupo de personas, tras varias semanas de polémica, ha propiciado la paralización cautelar de las obras y se abre un periodo de dos meses para tomar una determinación sobre si está protegido todo el edificio o solo esa fachada.

La denuncia se ampara en cierta discrepancia que hay, en cuanto a la protección del edificio, ya que mientras en el Catálogo de Edificios Protegibles de 1998 se describe el inmueble como un "todo" protegible, en la ficha técnica se nombra solo una de las fachadas.

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