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Perros detectores de epilepsia

Coco y Goya son los primeros perros detectores de epilepsia que ya acompañan al colegio a dos niños de Alicante. Esta iniciativa forma parte de un proyecto pionero de la Universitat d'Alacant.

Coco y Goya son los primeros perros detectores de epilepsia que ya acompañan al colegio a dos niños de Alicante. Esta iniciativa forma parte de un proyecto pionero de la Universitat d'Alacant

"Perros detectores de epilepsia", liderado por la UA desde el 2016, ha quedado finalista de la categoría de sociedad de los IIIPremios Somos Pacientes de la Fundación Farmaindustria.

Solo en la provincia de Alicante hay más de 20.000 afectados por epilepsia de los cuales, alrededor del 80%, son niños de entre 0 y 9 años. Con el objeto de mejorar la autonomía, independencia y calidad de vida de enfermos y familiares, la Universidad de Alicante emprendió un pionero proyecto para la investigación del proceso de detección de crisis de epilepsia con perros.

Existen muchos estudios científicos, sobre todo desarrollados en Estados Unidos, que muestran que los animales de compañía reducen las arritmias cardiacas y la frecuencia de las crisis, factores relacionados con la muerte súbita en epilepsia. Además, los perros de alerta médica pueden anticiparse a una crisis entre 8 y 15 minutos antes de que se produzca, tiempo suficiente para evitar golpes, caídas y colocar al paciente en un lugar y posición seguros.

A pesar de las múltiples investigaciones, no existen datos clínicos que involucren a animales de compañía en epilepsia y faltan datos que demuestren claramente qué sustancia o sustancias presentes en los fluidos corporales de un paciente detecta un perro para anticiparse al ataque. En este marco, la Universidad de Alicante de la mano de un equipo multidisciplinar que cuenta con investigadores de química analítica, neurología, neurofisiología, psicología de la salud, comunicación y psicología social, enfermería, bioquímica y biología molecular, así como de expertos en adiestramiento, pretende buscar las moléculas marcadoras de las crisis de epilepsia. 

“En muchos casos, pequeños cambios en el comportamiento o en el estado de ánimo de los pacientes pueden ser detectados por estos animales, pero la posibilidad de que los perros puedan sentir y responder ante cambios fisiológicos no se puede descartar.”, señala la directora del proyecto Mª Carmen Carretón, del Departamento de Comunicación y Psicología Social de la UA. “Puede que también detecten cambios moleculares por el olfato como ocurre en otras enfermedades como diabetes o cáncer. Dando por válida esta posibilidad de detección por olfato de moléculas presentes en fluidos corporales, el uso de biomarcadores hormonales abre una nueva posibilidad de entrenamiento de perros”, añade.

Fases del proyecto

Junto con ACEA Adiestradores, única empresa de adiestramiento canino de España que certifica perros de alerta de crisis epilépticas, y el apoyo de Cruz Roja Alicante, la UA lleva dos años trabajando en la investigación de los procesos de entrenamiento y los estudios científicos en torno al beneficio de los perros en personas con epilepsia.

En estos momentos, los miembros del proyecto además de buscar financiación, están seleccionado a las familias participantes para recoger las muestras . Además, contemplan realizar pruebas diagnósticas de Video Electroencefalograma (Video-EEG) para comprobar que el perro marca la crisis antes de que se produzca y poder registrarla tanto clínica como eléctricamente. “De esta forma se puede demostrar científicamente la eficacia del adiestramiento".

El pionero proyecto de investigación “Perros detectores de epilepsia”, liderado por la UA desde 2016, señala en sus resultados como el grado de afectación de la epilepsia para el 70% de las familias se encuentra en el impacto económico, la carga familiar, el impacto emocional y las crisis no controladas. En este sentido, el perro de alerta de crisis de epilepsia reduce en el seno familiar la ansiedad y el estrés, así como el miedo ante la imprevisibilidad y las consecuencias de las crisis.

Por otro lado, apuntan los investigadores de la UA, el tiempo de antelación de alerta a la crisis proporciona seguridad y autonomía al paciente que repercute en su familia al aumentar la autonomía del primero y garantizar las mínimas consecuencias reduciendo. En cuanto a las marcas de alerta del perro de alerta, la desobediencia con excitación y los mordisqueos -que muchas veces van unidos a lamidos de manos y boca del paciente-, parecen ser las más habituales.

En definitiva, las pruebas alcanzadas en el proyecto “Perros detectores de epilepsia” confirman la influencia positiva del animal adiestrado para la detección de crisis tanto en el afectado como en la calidad de vida de sus familiares.

 

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