Castilla-La Mancha no renunciará a la Autovía de la Alcarria

El presidente regional ha exigido al Estado que cumpla el compromiso de construir la autovía Tarancón-Guadalajara, y el gobierno autonómico construirá a su vez la Autovía del Júcar entre Cuenca y Albacete

Castilla-La Mancha exige al gobierno de España que cumpla su compromiso y construya la autovía entre Tarancón y Guadalajara, la conocida como Autovía de la Alcarria. Así lo ha reclamado en Cuenca el presidente regional, Emiliano García-Page, que ha adelantado también que este martes darán a conocer el estado de tramitación de la Autovía del Júcar, la Cuenca-Albacete.

Page ha recordado que hace más de diez años Estado y Junta llegaron a un acuerdo, en virtud del cual el gobierno central se hacía cargo de la Autovía de la Alcarria, y a cambio el ejecutivo autonómico impulsaba la Autovía del Júcar, asumiendo la que hoy es la CM-220, la carretera de Motilla.

Tras los recientes anuncios realizados por el ministro de Justicia, Rafael Catalá, hablando de una conexión por autovía de “Cuenca con el mediterráneo”, el presidente regional ha señalado que Castilla-La Mancha no renuncia a la Autovía de la Alcarria, y que espera que esto no sea una “treta” del gobierno central para incumplir sus compromisos, porque la región sí va a cumplir los suyos.

En este sentido, ha avanzado que en el Consejo de Gobierno itinerante que se va a celebrar este martes en Motilla del Palancar darán cuenta del estado de tramitación de la Autovía del Júcar.

Una autovía, ha recordado Page, que en 2011 tenía adjudicados 48 kilómetros, y cuya paralización por parte del gobierno de Cospedal ha costado más de siete millones de euros a las arcas regionales.

Asimismo, Page ha garantizado que estarán muy atentos al Plan de Inversiones del Estado, y no permitirán que el gobierno de España renuncie a la prolongación de la A-40 hacia Teruel.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?