Málaga no logra erradicar el botellón y suma tres mil denuncias en el último año

La cifra de infracciones se reduce levemente con una media, cada fin de semana, de unas 60 multas en la capital malagueña

El número de denuncias lleva, al menos, tres años consecutivos bajando: de las cinco mil (4.790) de hace un par de ejercicios, a las tres mil sanciones (3.061) que se han impuesto en todo el año 2017 según los datos de la Policía Local de Málaga los que ha tenido acceso la Cadena SER.

Los meses de diciembre, en plenas fiestas navideñas, julio -con el verano- y marzo -en el entorno de la semana santa- acumulan el grueso de las multas.

Se consumo en la calle o espacios no autorizados los fines de semana. De media se imponen unas 60 denuncias cada fin de semana en la capital malagueña.

La Asociación de Vecinos del Centro Antiguo de Málaga lleva más de quince años luchando contra el botellón. "En Málaga primero se hizo en la zona de la plaza de la Merced. Después se trasladó al Paseo de los Curas. Y ahora está por todos sitios aunque en pequeños grupos", aseguran desde el colectivo vecinal.

Están satisfechos con la labor del Ayuntamiento, pero necesita más seguridad: "A los jóvenes les da igual. El caso es que siempre el botellón se hace en zonas residenciales donde se molesta a los vecinos". Los microbotellones están de moda y en zonas que hace años sería impensable.

En cuanto a las zonas habilitadas para beber, en Andalucía ninguna se ha consolidado y los ayuntamientos han acabado por prohibir directamente que no se beba alcohol en ninguna parte. Almería, desde un principio, optó por no crear un botellódromo. Ciudades como Jaén o Huelva sí lo hicieron pero los espacios están en desuso.

Hay jóvenes que antes dedicaban el mayor tiempo del ocio al botellón y que ahora ven correcto que la práctica se prohibiera. Es el caso de Marina Fernández, que admite que bebía en la calle por pura diversión. "Yo no bebía, pero allí estaba todo el mundo. Era una manera de reencontrarte con todos para después decidir qué hacer" asegura la joven.

En el décimo aniversario de la ley que lo combate, el botellón se sigue haciendo y permitiendo. Tanto colectivos vecinales afectados como el Ayuntamiento ponen en marcha planes de actuación, pero hasta la fecha no han dado con la solución definitiva.

"Los jóvenes comienzan a beber antes"

La concejala de Juventud, Elisa Pérez, admite que el perfil del joven está desactualizado desde el 2002, "cuando ni siquiera la Ley Antibotellón estaba implantada en Andalucía". La concejala menciona un reciente estudio municipal en colaboración con la UMA, que indica que el consumo de alcohol entre los jóvenes comienza incluso antes. "En el Ayuntamiento de Málaga hemos hecho todo lo posible para administrar alternativas de ocio a los jóvenes para que no recurrieran al alcohol ni al botellón". La concejala destaca que, siempre que hay eventos especiales como la Feria o Halloween, ponen en marcha un programa especial de seguridad tanto para prevenir como para ayudar a los jóvenes por si tienen problemas. La responsable de Juventud, a la vista de las conclusiones del estudio, que se hará público en los próximos días, invita a que "todos los entes sociales reflexionen e intentemos solucionar entre todos el problema".

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