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“Es mejor evitar los delitos que castigarlos”

El magistrado jubilado Carlos Granados comparece ante los grupos municipales antes de su designación por el Pleno como director de la Oficina Municipal contra el Fraude y la Corrupción del Ayuntamiento de Madrid

Dilatada experiencia, ilusión, solvencia y prestigio profesional. Con este bagaje se ha presentado este viernes ante los grupos municipales el candidato a dirigir la Oficina contra la Corrupción y el Fraude del Ayuntamiento. Carlos Granados les ha ofrecido su "leal contribución" y su "colaboración sincera" para prevenir y detectar este tipo de delitos en el ámbito municipal.

Propuesto por la Junta de Gobierno de Madrid en virtud de un pacto entre Ahora Madrid y el PSOE, el magistrado jubilado ha comparecido ante los grupos políticos en una comisión extraordinaria previa a la celebración del Pleno municipal a finales de mes que es cuando se votará su nombramiento. La propuesta saldrá previsiblemente adelante por mayoría absoluta en segunda vuelta.

Granados, fiscal general del Estado con Juan Alberto Belloch como ministro, fundador de la asociación judicial Francisco de Vitoria y presidente de la Junta Electoral Central en 2014, ha considerado que el trabajo al frente de la oficina es un "reto apasionante para quien ha estado muchos años al servicio de la justicia".

El candidato ha iniciado su intervención recordando la definición que hace la Convención de las Naciones Unidas de la corrupción: “una plaga insidiosa que tiene un amplio espectro de consecuencias corrosivas para la sociedad y da pie a violaciones de los derechos humanos”. Y precisamente, “para erradicar esas conductas perniciosas que socavan la democracia y el Estado de Derecho se ha creado esta Oficina”.

Durante su comparecencia ha recibido el reconocimiento unánime por su trayectoria profesional. Aun así, PP y Ciudadanos se han mostrado en contra de poner en funcionamiento esta oficina cuyas funciones han sido parcialmente suspendidas de forma cautelar por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) tras la presentación de un recurso por parte de la Delegación del Gobierno.

Pese a estas limitaciones, el propio aspirante ha defendido que desde la oficina se pueden realizar acciones de prevención y de buenas prácticas, así como garantizar la transparencia en los contratos y elaborar un mapa de riesgos con los sectores más susceptibles de sufrir corrupción y fraude. Granados también ha explicado que esa oficina no puede interferir ni invadir las competencias de la intervención general del Ayuntamiento de Madrid.

"He aceptado el cargo porque creo que la labor que se puede realizar es muy importante en la defensa de valores constitucionales (...). Es un reto apasionante, cambia mi trayectoria profesional pero me siento identificado y quiero intentar contribuir en todo aquello que pueda", ha respondido el magistrado al edil popular Percival Manglano que le ha recomendado no meterse en ese “avispero". Un "marrón" y un "lío", según Manglano, quien ha pedido a Granados que comience su labor de investigación con BiciMAD.

"Se está metiendo usted en un lío, está a tiempo de renunciar", ha dicho Manglano, que además le ha preguntado si es amigo de la alcaldesa, Manuela Carmena, y quién le propuso el cargo.

"Somos de la misma promoción, mi conocimiento personal -de Carmena- es de hace muchísimos años pero no hemos tenido mucho contacto personal", ha respondido Carlos Granados. Y ha precisado además que fue una delegación del Ayuntamiento la que preguntó al presidente de la Sala Segunda del Tribunal Supremo quien nos trasladó “a varios si nos interesaría dirigir la Oficina Antifraude".

"Hubo otros compañeros a los que no les interesó. Después de pensarlo, creí que podía ser y dije que podían contar conmigo", ha revelado Granados, que "meses después" recibió una llamada de la alcaldesa.

Por parte de Ciudadanos, la concejala Silvia Saavedra ha remarcado que su grupo tiene "admiración" por la trayectoria del candidato aunque ha avisado de que no votará a favor porque no está de acuerdo con la forma de actuar del gobierno y del PSOE y cree además que se debe "cambiar" la oficina.

Desde el PSOE, el concejal Ramón Silva ha insistido en que ni la suspensión cautelar ni las "estrategias dilatorias" de algunos grupos van a impedir la "imprescindible" puesta en marcha de este organismo que forma parte del acuerdo de investidura con Ahora Madrid. “O combatimos la corrupción o la corrupción acabará con la democracia”, ha indicado el edil del PSOE cuyo grupo incluyó la creación de este órgano en su programa electoral.

También la portavoz del grupo del gobierno, Rita Maestre, ha agradecido a Carlos Granados su voluntad de dirigir un organismo con mecanismos de control que -ha dicho- habrían evitado casos de corrupción del PP en la capital. Casos como el Lezo o Gürtel, o el de la trama Púnica donde hubo "una red de mafiosos" que se llevó dinero público "a sus bolsillos" con dirección a Suiza.

El Pleno del Ayuntamiento de Madrid aprobó en diciembre del año pasado la creación de este nuevo órgano con los votos a favor de PSOE y Ahora Madrid y la oposición de PP y Ciudadanos. Estos dos grupos denunciaron que su director sería un “nombramiento político” y consideraron que iba a “perseguir y vulnerar la intimidad de los empleados públicos”.

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