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Entrevistas

Papá, quiero ser youtuber

Entrevista a RickyEdit, youtuber cordobés con más de 600.000 seguidores en su canal. El sueño de toda una generación. Pero, ¿cómo lo ha hecho?

 “Papá, quiero ser youtuber”. Estoy seguro de que a estas alturas de la vida, muchos de los que lean esta entrevista y tengan hijos entre los 10 y, pongamos los 20 años, les habrán oído alguna vez pronunciar esta frase.

Youtuber, ¿qué trabajo es ese? Pero ¿cómo puede alguien ganarse la vida saliendo en YouTube? Pues se puede, y muy bien por lo que parece; al menos aquellos que son capaces de arrastrar a miles, o incluso millones, de seguidores a sus canales.

Siguiendo con el símil del lector con hijos adolescentes, seguro que los han visto encerrarse en su cuarto para ver YouTube. Y con un poco de suerte, igual hasta les han oído hablar de otros chicos con nombres tan extraños para sus oídos cuarentones como Wismichu, Vegetta777 o, el más famoso de todos: El Rubius.

Un fenómeno global e imparable, el de los youtubers , que en Córdoba tiene un representante que puede presumir de contar con 690.729 seguidores (a la fecha de realización de esta entrevista). Se llama Ricardo Moral, tiene 20 años y seguro que su hijo o su hija lo conocen mucho mejor que usted, y que yo. Su nombre artístico es RickyEdit

RickyEdit ¿Por qué te pusiste este nombre?

Realmente porque Ricardo Editor sonaba fatal en español. Siempre me ha gustado editar fotos, vídeos, canciones y vi que Edit era un hombre que no estaba cogido. Normalmente, la gente se pone, por estética, "XX Manolo 93xx", para que quede bonito, pero yo dije RickyEdit lo puedo poner junto, es cortito y se aprende fácil.

Ayúdame Ricky a explicar qué debemos entender por youtuber. ¿Tú dirías que eres un presentador que sale en Internet, un animador, un humorista o un influencer?

Yo realmente creo que es como una especie de mezcla entre todos los conceptos que derivan en transmitir una información: ya sea cómica, como de información, como algo para pasar el rato mientras estás comiendo. No me gusta considerarme personalmente youtuber porque se asigna a gente que simplemente se graba cosas y vive de ello. Me considero bastante más publicista que youtuber, por así decirlo.

¿Y cómo se hace para vivir de YouTube con tan solo 20 años?

Vivo de YouTube porque es la plataforma donde se difunde mi trabajo, pero yo vivo mucho más de las marcas que del propio YouTube en sí.

¿Podrías explicarnos cómo funciona este negocio?

Lo primero que me gustaría es desmentir eso de que por cada mil visitas nos dan un euro, porque si fuera así probablemente estaría viviendo en las islas Caimán. Lo cierto es que la media de lo que ingresas depende mucho del país donde vives. Por ejemplo, en Estados Unidos, un youtuber que tiene un millón de visitas al mes puede comprarse un coche al año; sin embargo, en España te llevas poco más de 300 euros. Todo tiene que ver con el algoritmo, que nadie conoce, de la monetización de YouTube que decide cuántos anuncios ponerte en el vídeo sin que tú sepas nada. Todos piensan que por no decir palabrotas, por subir un contenido limpio “family friendly” que se le llama, cobras más, pero no lo sabemos.

Estudiabas un ciclo superior de Producción Audiovisual, en el Instituto Ángel de Saavedra, pero lo dejaste ¿Lo que tú haces no se enseña en un instituto?

Hubo varios motivos. Eche mucho en falta hacer más prácticas, que además, cuando se realizaban, tenían un nivel muy bajo para lo que mi clase era capaz de hacer. Así que decidí dejarlo porque además vi que YouTube era una fuente muy importante para hacer contactos, abrirse a nuevos talentos y que la gente te descubra en otras plataformas y en otras ciudades

Ahora, ¿qué tiempo le dedicas a tu profesión, o tu negocio? No sé cómo prefieres llamarlo.

Profesión es más bonito y le dedico prácticamente el 85 % del tiempo y el resto me gusta pasarlo con mi pareja o con tiempo libre, que muchas veces también me sirve para trabajar. La gente me dice: “seguro que juegas a juegos y te pagan por ello”. Yo he subido pocos juegos y cuando lo he hecho ha sido para parodiarlos y con una producción fuerte detrás. Muchas veces, simplemente estoy en una situación cotidiana y pienso “esto puede quedar bien”; o es algo que quiero hacer. Muchos vídeos a la gente no les gustan y yo los subo porque me parecen interesantes. Lo bueno es que me gusta mucho, y como de pequeño me ha encantado escribir guiones, no me supone un esfuerzo.

¿Te gusta más la faceta de guionista o ponerte delante de la cámara?

Te diría que es fifty-fifty porque me encanta interpretar mis guiones, pero la vez me gusta escribir lo que interpreto

He leído una estadística que dice que 8 de los 10 youtubers más seguidos en España se dedican a comentar videojuegos ¿Se puede llegar al millón de seguidores haciendo humor?

Sí que se puede. Uno de los ejemplos que puedo mencionar actualmente en España son unos chicos que se llaman “Videópatas”.  Llevan más de seis años en YouTube, donde han ido creciendo muy despacito y están a punto de llegar al millón de seguidores. Aunque lo que de verdad importa no son las visitas de un vídeo si luego no eres capaz de mantener al público.

Tú tienes 600.000 seguidores, que son casi dos veces la población de Córdoba, pero comparados con los 27 millones de El Rubius (primero de España y octavo del mundo) o los 20 millones de Vegetta777 ya no parecen tantos. ¿Te obsesionan los números?

A mí me dan un poco igual. Si es verdad que cuando das el primer bombazo estás observando más las estadísticas, tienes el móvil en la mano para ver si se me ha ido mucha gente cada vez que subo un vídeo, pero a mí eso me duró escasos minutos. Normalmente, me avisan los suscriptores por Twitter o Instagram.

Lo que empezó siendo un entretenimiento es ahora tu forma de ganarte la vida. Aun así ¿sigues haciendo lo que te apetece o sientes la presión de la cuenta de resultados?

Este es el problema más grande que hay en YouTube. Cuando empiezas en esto no piensas en el dinero; solo quieres subir vídeos porque la gente se va a reír. Pero, luego, la gente se une con un interés monetario, en plan voy a hacer dinero con este contenido. Entonces miras qué está tirando en España. Este verano era llenar piscinas de cosas. Entonces dices, pues voy a hacer quinientos mil vídeos de eso porque son los que mejor me van a posicionar y los que más dinero me va a dar.

Yo nunca he subido algo que no me gustaría tener en mi canal. He perdido campañas porque no quería hacer lo que me pedía una marca aunque, a veces, sí que he adaptado algún guion. Pero ahora los tengo ocultos en el canal. Lo que hay en el canal es lo que me gusta tener.

¿Los youtubers negociáis directamente con las marcas o tenéis algo parecido a una agencia?

Depende. Yo actualmente tengo mánager. Mi agencia está en Barcelona. Se llama Youplanet y estamos los más potentes de España. Me ficharon cuándo acababan de empezar y yo encantado. Ellos son lo que se encargan de la publicidad y los que negocian con las marcas, porque ellos conocen el mercado y saben lo que puedes llegar a pedir. Antes de estar con ellos decía sí a todo.

El 72 % de los jóvenes ve más YouTube que la televisión. ¿Por qué?

No me extraña. La publicidad es muchísimo menos abusiva en YouTube porque antes de ver un vídeo solo te tragas un anuncio. En la televisión te dicen en la cara “volvemos en 7 minutos”. Y es que en 7 minutos me he visto tres vídeos. Además, en YouTube hay mil millones de canales. Si no te gusta mi contenido, tienes otro. Y cuando entras en un vídeo sabes que vas a ver algo de publicidad y lo ves correcto porque en la tele habrías visto 300 de éstos.

En el año 2015 te diste a conocer con unos vídeos muy sencillos, grabados en plena calle, en los que parodiabas canciones. ¿Dirías que triunfar en YouTube es cuestión de suerte?

Siempre he defendido que es 50 % de suerte y 50% de talento. Que se viralizaran aquellos vídeos, de los primeros grabados en 1.080p, con un formato diferente, como una serie, tuvo que ver mucho con el talento. Si no los hubiera editado así, si no se te ocurre la idea, si no tienes en la cabeza esas letras, no va a llegar a ningún sitio.

¿Ahora te obsesiona la idea de hacer vídeos virales?

Ahora me da igual, la verdad. Ya tengo un público fiel, asentado. Sea lo que sea, si es de Ricky, hay cien mil personas que lo van a ver porque confían en que les va a gustar. Y eso es lo que me hace feliz realmente. Hay muchos youtubers que si no ponen un título en el que ponga “no te vas a creer lo que me ha pasado”, o “no te imaginas lo que le he hecho a mi amigo” y una miniatura con un círculo rojo, no van a llegar a ninguna parte.

¿Cómo es eso de ser un famoso local en un formato global?

Una mezcla entre cómodo e incómodo; una sensación agridulce. El gran problema de ser la única persona con un reconocimiento a gran escala respecto al número de seguidores en Córdoba es que se centra la atención social en ti. Y aunque hay mucha gente que también sube vídeos a Instagram, parece que a la gente le da más morbo conocer a los youtubers, porque se les considera más importante. También es muy cómodo saber que hay gente que te quiere, que simplemente con verte la cara ya te dicen que te conocen y que les encantan tus vídeos

¿Te imaginas una tarde sin ver el móvil?

Actualmente no, tanto por fines personales como por fines de trabajo. Es muy importante saber qué está en alza, si hay alguna noticia fuerte que haya explotado. Además, creo que el móvil se ha convertido en una extremidad más.

En uno de tus vídeos eres muy crítico con las historias llenas de “chonis” que te encuentras en Instagram , el tipo humor que inunda esta red social, el nivel intelectual del público que lo ve y el papel de las mujeres reducidas a simples objetos ¿Se puede utilizar el humor en YouTube para algo más que para hacer reír?

El humor que a mí me gusta es el humor inteligente, el que te sorprende y te descoloca. En mi caso puedo criticar algo y en cualquier momento soltar un chascarrillo que se me ocurra. Normalmente, la gente a la criticas se lo toma muy bien, aunque hay otros que se pican muchísimo, pero, en fin, es humor al fin y al cabo. Quien lo quiere entender, bien, y quien no, que se acueste.

¿Detrás de estos vídeos hay un proceso reflexivo? ¿Antes de hacerlos piensas, voy a hacer un vídeo sobre el machismo para que lo entiendan los chavales?

Bueno, realmente, el guion no es algo que abunde mucho a mi canal. Soy muy vago para escribir. Y creo que se me da mejor transmitir lo que tengo en la cabeza que lo que escribí en un papel porque luego no lo entiendo. Yo intento ser transparente y sincero con lo que se me acaba de ocurrir.

Por cierto, ese vídeo dura 24 minutos y es de los más largos que he visto en tu canal. ¿El tiempo es oro para un youtuber?

Ahora mismo sí, literalmente, porque cuanto más tiempo, más anuncios puedes meter. Esto es un problema porque se ha establecido una división entre los youtuber que hacen vídeos cortos y vídeos largos. Y el público ha cambiado machismo en estos últimos dos años. Antes subías un vídeo de tres minutos y era superfácil que lo viera un millón de personas. Ahora, si el vídeo dura menos de diez minutos ya no lo quieren ver. A mí me choca mucho porque a mí un vídeo de más de cuatro minutos me aburre; sea de lo que sea. De todas formas voy a mantener los vídeos cortos, aunque me quede pobre por no poder meter tantos anuncios

Bueno, no creo que te quedes pobre ¿Un youtuber vive bien?

Bueno, sí como para vivir cómodamente. Yo pienso que lo que generas es lo que ganas, aunque siempre se nos ha visto como que no hacemos nada y cobramos un montón. Por supuesto que físicamente es más duro levantarse a las 7 de la mañana para ir a una fábrica a ponerte a cargar hierro. Si a mí me tocara eso estaría superjodido, pero haber dado con la tecla de lo que te gusta, se te da bien y está gustando al público es supergratificante. Así que actualmente vivo bien, gasto poco, y ahorro mucho.

Ahora tienes 20 años y llevas tres viviendo de YouTube. ¿Cómo te ves dentro de cinco años?

Me veo en una escala de emisión, por así decirlo, más grande que lo que es YouTube Básicamente porque dentro de 3 años YouTube va a estar roto, corroído; va a estar como en un mundo tóxico ya que, actualmente, los que se llevan las visitas son gente que roba vídeos, que utiliza el clickbait y no me gusta esa plataforma. Odio bastante lo que se está haciendo en YouTube, salvo esos canales que ya no ve nadie porque no utilizan esas técnicas para robar audiencia. Así que estoy haciendo contactos en el mundo del cine y la televisión porque parece que mi forma de hablar, y de contar las cosas, gusta mucho al público.

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