¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Emilio Vega, el "arquitecto" leonés del asombroso Huesca

"Trabajo, humildad y sencillez". Estas son algunas claves del líder de Segunda dirigido en los despachos por el berciano Emilio Vega, que, antes de recibir a la Cultural, descubre la senda del "milagro".

Emilio Vega, a la izquierda, en la presentación de Alex Gallar /

Más allá del presidente Agustín Lasaosa, ex jugador de la Cultural en los años setenta, y de Alex Gallar, uno de los héroes de su último ascenso, el acento puramente leonés de la SD Huesca lo pone su director deportivo, un profesional de éxito "desconocido" en nuestra provincia cuya carrera en los despachos es meteórica. El rutilante líder de la Segunda División es su última conquista.

Emilio Vega (Bembibre, 1970) asumió la dirección deportiva del club hace un año después de brillantes andaduras en el Linares, el Córdoba, en dos etapas y un ascenso a Segunda incluido, y el Real Betis donde, de la mano de Pepe Mel, devolvió al equipo a la liga de las estrellas hasta llevarlo a Europa. Dirige la parcela deportiva del séptimo club con menor tope salarial y que aventaja en ocho puntos a sus perseguidores, protagonizando la más sorprendente adquisición, la del colombiano “Cucho” Hernández.

“En Segunda los jugadores rotan entre los equipos y si nos planteamos ir a por un delantero que haya hecho muchos goles, se iba de nuestras posibilidades. Desde hace dos temporadas conocíamos al “Cucho”. Rubi dio un paso adelante y ha salido fenomenal”, explica Vega incidiendo en la clave del asombroso caminar de un equipo que el curso pasado ya luchó por el ascenso: “el reto era mejorar la campaña anterior, que las incorporaciones sumaran y dieran un salto de calidad y se está consiguiendo. En esta categoría el tema económico es importante, pero no lo definitivo”.

Allí brilla Alex Gallar tras pagar a la Cultural los 400.000 euros de su cláusula en una operación que dio que hablar y de la que Vega fue arte y parte aunque, señala, que “el ascenso de la Cultural, que yo deseaba, era un hándicap, pero el club apostó fuerte y estamos felices porque en condiciones normales iba a funcionar”. El berciano pone la mano en el fuego por la salvación del conjunto de su tierra al entender que “se ha reforzado bien en invierno y tiene un buen entrenador”.

El domingo se citan en El Alcoraz, un escenario humilde que supera el año de imbatibilidad y que redunda en la filosofía del líder. Un ejemplo: el Huesca se ejercita a diario a caballo entre los campos de fútbol de dos institutos a los que la plantilla acude repartida en varios vehículos. “No queremos variar determinadas situaciones que son la esencia de un club sencillo”, cuenta Vega, que nunca fue profeta en su tierra porque poco después de acabar la etapa de jugador juvenil emigró de Bembibre. Primero el Salamanca, luego el Córdoba, el Murcia, el Cacereño y finalmente el Linares donde dio el salto a los despachos para ligarse al éxito.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?