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"Si no te cuida, que no herede"

  • En qué casos se puede desheredar a los hijos, cómo evitar disputas familiares o cómo pagar menos impuestos
  • Los expertos recomiendan no donar nada en vida que puedas llegar a necesitar, y menos sin garantías

Lola, Victoria y Amparo lo tienen claro. Si sus hijos no cuidan de ellas en vida, no deberían esperar nada cuando ya no estén. "Se olvidan de los padres pero cuando mueren van a poner el cazo y eso, no". Dice Lola con determinación. Ellas han participado en uno de los talleres que organiza la Asociación Cultural de Mayores de Fuenlabrada (ACUMAFU) en los que un servicio jurídico gratuito responde todas las dudas sobre herencias y testamentos.

Muchas de estas dudas, cuenta Marcelo Cornellá presidente de ACUMAFU, van dirigidas a conocer cómo se puede desheredar a los hijos porque "si no te cuidan, que no hereden". "Es triste ver como por ejemplo, la hija de uno de nuestro socios se van de vacaciones con todo su dinero y le dejan a él con 50 euros en el bolsillo".

Pero desheredar a los hijos no es tarea fácil asegura Juan Pérez Hereza, secretario del Consejo General del Notariado. "Hay que tener causa y demostrar "haber sufrido maltrato o injuria grave de palabra". Hay sentencias del Tribunal Supremo explica, que "también incluye dentro del maltrato el abandono,  o no haber tenido contacto con los padres durante décadas".

Dentro del colectivo son muchos los que creen que reservar dos tercios del patrimonio para los hijos, la legítima, es "excesivo". También para los padres en el caso de que no haya descendencia. "Eso responde a un tipo de sociedad distinta a la actual porque antes, los bienes venían de la familia pero ahora te lo has ganado con tu trabajo".

Pero el problema en muchos casos se complica cuando se dona el patrimonio en vida con la intención de pagar menos impuestos. Aquí su recomendación es clara. "Hay que dar lo que te sobre, nunca lo que puedes llegar a necesitar. La vivienda es algo que hay que reservar hasta el final".

Precisamente uno de los primeros consejos que se dan en estos talleres es que nunca se reparta la herencia en vida sin garantías. Pero lo que preocupa realmente a la mayoría es qué hacer para evitar que la herencia rompa la familia porque en muchos casos es origen de disputas familiares.

El día que me muera se van a pelear

Amparo tiene tres hijas. Su preocupación no es que no la cuiden, sino la certeza de que cuando ella muera terminarán discutiendo. "Tengo un chalet  y lo quieren las tres. Cómo hago para que el día que me muera no se peleen. Yo sé que el día que me muera se van a pelear, lo sé"

Posiblemente en las notarías, cuando se decide el reparto de las herencias, es donde se puede llegar a ver lo mejor y lo peor de la condición humana. "Hay familias que se destruyen, pero afortunadamente no son la mayoría" concluye Juan Pérez Hereza, no son la mayoría

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