OPINIÓN

Remontadas, cara y cruz numantinas

El Numancia ha remontado seis veces este año fuera de casa para sumar 8 puntos, lo cual demuestra fe, empuje y perseverancia, pero endeblez inicial en defensa

Ganar fuera de casa, va a ser que no (o poco, sólo dos veces concretamente este curso), pero lo que es remontar (hasta dos goles) para empatar o incluso ganar, en eso, el Numancia es experto. Después del 2-2 del pasado domingo en Barcelona, son ya seis las remontadas sorianas a domicilio: Cinco de ellas para empatar y una para ganar. Además cuatro de ellas con un 2-0 adverso: en Vallecas, Valladolid (en Pucela se ganó 2-3), León y Barcelona, mientras que en Pamplona el Numancia logró igualar dos veces la ventaja inicial osasunista. También en Tenerife se empezó perdiendo para acabar empatando a un gol. O sea, cinco empates y una victoria (8 puntos) remando contra corriente, siempre fuera de casa. Ah, y si queremos engrosar la estadística con la Copa del Rey, los rojillos hicieron también en el Santiago Bernabéu como en El Sadar, gracias a los goles de Guillermo para pasar del 2-1 al 2-2 definitivo.

Y es un subidón, les reconozco, ver cómo el equipo es capaz de igualar o voltear un partido que parecía perdido, con el éxtasis añadido, este domingo, del golazo de Diamanka en tiempo de prolongación. Es positiva, desde luego, esa capacidad de no dar por perdido el choque, por muy cuesta abajo que esté (aunque no siempre se consiga), mostrando fe, perseverancia, empuje y actitud (como ya dije hace casi tres meses tras el duelo de Pucela), pero también hay cosas negativas en ello.

Fundamentalmente, el llegar a esa situación de necesitar la reacción, que te veas por detrás en el marcador, incluso con la desventaja de dos goles, ante un rival que no siempre está siendo claramente mejor que tú, salvo en eso, en el resultado. Es la peor versión de este Numancia, la de fuera de casa, donde la solidez defensiva brilla por su ausencia, con 24 goles encajados en 16 partidos, quedando imbatido sólo en tres, y ha empezado perdiendo en 12 de ellos. ¿Qué le pasa al Numancia lejos de Soria, siempre a merced del rival, al menos en lo que al marcador se refiere? ¿Hay que variar el planteamiento con respecto a Los Pajaritos, donde la historia es diferente?

Buscó el cambio Arrasate modificando el once inicial este domingo, con ocho novedades, algunas más lógicas o naturales que otras, pero tampoco surtía efecto en el Miniestadi. Sí parece que lo surte cuando se pone en marcha el plan B: quitar a un central, retrasar a Escassi a la zaga y refrescar el mediocentro. Ha funcionado varias veces, pero en alguna otra ocasión, no. No se puede encomendar el equipo a jugársela en la recta final del partido, porque a fuerza de hacerlo, los rivales te van conociendo. Algo hay que cambiar, seguimos a vueltas con ello desde principio de curso, al jugar lejos de Soria. ¿Tal vez cambiar el sistema a tres centrales? Tal vez no sea cuestión de táctica, sino de confianza, esa confianza que se tiene al final, pero no al principio de los partidos. Lástima no poder saltar al campo a partir del minuto 60…

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