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Antes de cinco años los ayuntamientos deberán tener implantada la recogida selectiva de materia orgánica

La Estrategia de Residuos de la Comunidad de Madrid recoge que en un año el vertedero de Colmenar Viejo acabará su vida útil

Contenedor marrón para la recogida de residuos orgánicos /

La Comunidad de Madrid ha elevado a exposición pública la nueva Estrategia de Residuos 2017-2014. El documento afirma que se ampliarán o construirán los vertederos estrictamente necesarios, no contemplándose la creación de nuevos dispersos por la región evitando así el rechazo de la población. Aunque apunta a que se deberían complementar con pequeñas instalaciones para tratar residuos específicos como los biorresiduos.

Las nuevas plantas deberán estar operativas a 1 de enero de 2022 y para su desarrollo la Comunidad de Madrid invertirá 232 millones de euros para las tres principales mancomunidades de gestión de residuos. Este importe será el 50% de la inversión, mientras que el otro 50% correrá a cargo de los ayuntamientos, competentes en esta materia.

Así la Mancomunidad del Sur con 1,9 millones de habitantes recibirá 151 millones de euros, 127,8 para las nuevas instalaciones; la del Este con 678.000 habitantes percibirá 60,9 millones de euros, 52,6 para las nuevas plantas; mientras que la Mancomunidad del Noroeste, con 657.000 habitantes, recibirá cerca de 60 millones de euros, 51,8 para la nueva planta.

En cuanto al cierre de las actuales instalaciones, solo se recoge el cierre del Vertedero Controlado de Alcalá de Henares cuando esté construida y en funcionamiento la nueva planta de la Mancomunidad del Este en el término municipal de Loeches.

Según los datos de la propia nueva Estrategia de Residuos tras la clausura del vertedero de Alcalá de Henares el siguiente al que se le acaba la vida útil es el de Colmenar Viejo. La fecha prevista es marzo de 2019 mientras que el de Pinto podrá funcionar hasta finales de ese mismo año.

El propio informe elevado a público esta semana reconoce que el anterior Plan Regional de Residuos Urbanos no ejecutó la implantación de la recogida selectiva de materia orgánica para posterior compostaje y biometanización, clave para el desarrollo de los objetivos marcados hasta 2024. Tampoco se desarrollaron las campañas para la modificación de los hábitos de venta para minimizar los residuos, pero sin embargo se han desarrollado numerosas acciones de mejora de la recogida de papel y cartón en toda la región y se han puesto en funcionamiento nuevos puntos limpios.

 

La clave esta en los biorresiduos

Actualmente se generan en la Comunidad de Madrid 73,72 kilos por habitante al año de materia orgánica lo que representa cerca del 19% de los residuos domésticos y comerciales que se generan en la región. El problema es que de estos el 92% se recogen en la ‘bolsa resto’, no pasan por tanto por ningún proceso de reciclaje o tratamiento. Con los restos de jardín y podas ese porcentaje se reduce al 60%.

El 1 de enero de 2020 toda la fracción verde de podas y jardinería se deberá tratar y no se permitirá su entrada directa al vertedero. Los ayuntamientos deberán tener implantada la recogida selectiva de materia orgánica domiciliaria antes de 2023. Un calendario sujeto a la existencia de instalaciones de tratamiento de biorresiduos.

La Comunidad de Madrid seguirá financiando el tratamiento de residuos a los municipios que tengan una población inferior a 20.000 habitantes, el 100% para los que tengan menos de mil habitantes.

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