El perfeccionismo, ¿virtud o defecto?

Cuando esta cualidad se lleva al extremo afecta a la personalidad propia y al entorno

Minaya Benavente /

La psicóloga Minaya Benavente nos ha hablado esta semana sobre el perfeccionismo, una virtud que se puede convertir en un problema, tanto para la persona perfeccionista como para su entorno.

La personalidad perfeccionista se define como una persona muy exigente consigo misma y con su entorno. Suele ser gente insatisfecha con su trabajo, porque siempre están pensando que lo podrían haber hecho mejor, con lo cual no valoran las metas conseguidas.

Hay perfeccionistas que solo lo son consigo mismos, pero también existen quienes mantienen el mismo nivel de exigencia con la familia, los hijos, los amigos o el entorno laboral. Este tipo de personalidad es muy conflictiva y exigente porque son incapaces de ponerse en el lugar de los demás y suelen tener fama de gruñones.

Ayudar a estas personas suele ser complicado porque no reconocen su problema, piensan que el problema lo tienen los demás por ser unos incompetentes, lo unico que se puede hacer es tratar de hacerles entender que se exigen y exigen demasiado. La ayuda es más fácil cuando lo reconocen porque solo hace falta que aprendan a cometer errores y no se sientan mal por ello.

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